Las inundaciones en el norte de la provincia de Salta vuelven a poner en evidencia un problema estructural que se repite año tras año
Las inundaciones en el norte de la provincia de Salta vuelven a poner en evidencia un problema estructural que se repite año tras año: la combinación entre fenómenos climáticos cada vez más intensos y una infraestructura insuficiente para contenerlos. Ante la nueva alerta roja de este fin de semana a raíz de la crecida del río Bermejo, el tema vuelve a ponerse en debate sin que esté acompañado de un plan genuino de obras.
Las zonas más afectadas suelen ubicarse en el Chaco salteño, especialmente en el departamento Rivadavia y localidades como Santa Victoria Este, ubicadas a orillas del río Bermejo. Ejemplo de ello es la interrupción al acceso a la Escuela N° 4177, ubicada a tres kilómetros de El Chañaral. La anegación impide tanto las clases como la prestación del comedor escolar, clave para garantizar parte de la nutrición que niños y adolescentes necesitan.
El operativo de asistencia integral también llega a las localidades de Rivadavia Banda Sur, General Mosconi, Aguaray, El Quebrachal, Colonia Santa Rosa, Apolinario Saravia y General Pizarro. Sin embargo, la ayuda del Ministerio de Desarrollo Social llega tarde, debido a que hay familias enteras que lo han perdido todo.
La repetición de la misma catástrofe
Las inundaciones no son un fenómeno nuevo. De hecho, en marzo de 2025 el desborde del Pilcomayo obligó a evacuar a más de mil personas y dejó aisladas a varias comunidades rurales durante semanas. La emergencia evidenció la fragilidad de las viviendas, los caminos de tierra y la escasa infraestructura hidráulica para proteger a poblaciones vulnerables.
Esto se debe a que en gran parte del Chaco salteño faltan defensas hídricas permanentes, canales de drenaje y sistemas de contención que permitan manejar el exceso de agua. A esto se suma el aislamiento geográfico de las comunidades indígenas y rurales, que dificulta tanto la prevención como la asistencia durante las emergencias.
El Gobierno provincial sostiene que hay un conjunto de obras previstas para mitigar las inundaciones, especialmente en la cuenca del río Pilcomayo. Dentro del Plan de Trabajos Públicos 2026 figuran intervenciones hidráulicas y obras de defensa en el norte provincial. No obstante, queda en la duda si el proyecto forma parte de un plan integral o, como suele suceder, resuelve únicamente un problema puntual.
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