En los últimos meses, las fotomultas volvieron a quedar en el centro del debate público luego de que se conocieran casos de sanciones con montos inusuales y errores en el sistema.
Antes de asumir como intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand había cuestionado públicamente la implementación del sistema de fotomultas impulsado por la gestión municipal anterior. Durante la campaña, advirtió que el esquema podía transformarse en un mecanismo recaudatorio y llegó a señalar que, en las condiciones planteadas, podía convertirse en “un negocio para pocos” que terminaría afectando a los vecinos de la ciudad.
Sin embargo, tras asumir al frente del Ejecutivo municipal, el sistema no solo continuó en funcionamiento sino que se mantuvo como parte del esquema de control automatizado del tránsito en distintos puntos de la capital salteña. Desde el municipio se explicó que el contrato con la empresa operadora del sistema fue firmado por la gestión anterior y que su cancelación podría haber derivado en un litigio millonario contra la comuna, por lo que se optó por sostener el mecanismo e intentar orientarlo hacia un enfoque preventivo en materia de seguridad vial.
En los últimos meses, las fotomultas volvieron a quedar en el centro del debate público luego de que se conocieran casos de sanciones con montos inusuales y errores en el sistema. Uno de los episodios que generó mayor repercusión fue el de un conductor que recibió una notificación por más de 10 millones de pesos, cifra que posteriormente fue atribuida a una falla administrativa. El hecho reactivó críticas en redes sociales y en sectores de la oposición, que volvieron a cuestionar el funcionamiento del sistema y el cambio de postura política del intendente respecto de un mecanismo que había rechazado antes de llegar al gobierno municipal.
En febrero, la Municipalidad de Salta tuvo que reconocer oficialmente que emitió fotomultas con errores en distintos puntos de la ciudad, tras detectarse inconsistencias en el sistema de control y procesamiento de infracciones. Matías Assennato, secretario de Tránsito y Seguridad Vial, admitió que el ente institucional emitió una tanda de multas con errores de impresión. Al detectarse la falla, se decidió anularlas.
Por lo tanto, el problema no únicamente es una crónica anunciada, sino que también era sabida desde antes de que Durand fuera electo como jefe municipal. A pesar de la fragilidad del sistema de fotomultas, el municipio sigue haciendo uso de ellas a costa del bolsillo de los vecinos.
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