Los primeros datos arrojaron conclusiones sobre la ventana temporal en la que habría ocurrido el crimen. También determinaron la existencia de ataques violentos. Por el momento se desconoce si el único imputado, Claudio Barrelier, actuó solo o con ayuda.
La investigación por el crimen de Agostina Vega ingresó en una etapa determinante. Con el principal sospechoso detenido, los primeros datos de la autopsia revelaron signos de extrema violencia y dieron indicios del horario de la muerte de la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba. Los investigadores intentan esclarecer qué ocurrió en las horas previas y posteriores al crimen.
Fuentes judiciales confirmaron resultados preliminares del análisis forense sobre el cuerpo de la joven, que arrojó el horario de muerte entre las 01hs y las 03hs del domingo de la semana pasada. Las conclusiones de estos estudios serán fundamentales para establecer la causa exacta del fallecimiento y reconstruir la secuencia del hecho.
En la previa, los investigadores estimaban que el crimen había ocurrido entre la noche del sábado 23 de mayo y la madrugada del domingo siguiente. Los primeros datos de la autopsia confirmaron la línea temporal prevista.
Autopsia a Agostina Vega reveló daño en órganos y signos de desmembramiento
Las pericias volcadas en el informe preliminar detectaron un importante daño en los órganos internos. Se trata de signos compatibles con un ataque que los investigadores caracterizan como “de extrema violencia”.
La información fue brindaba por Mediodía Noticias. Allí se dio a conocer también que el cuerpo de la adolescente de 14 años tenía muestras de desmembramiento, hecho que complejiza el análisis forense final.
Según informó la agencia Noticias Argentinas, también se descartó que Agostina Vega estuviera cursando un embarazo. La hipótesis que había circulado en los últimos días, fue rechazada en base a las pericias realizadas sobre el cuerpo de la adolescente.
Uno de los principales interrogantes que buscan dilucidar es cómo murió la víctima. Los especialistas analizan distintas hipótesis que incluyen asfixia, golpes, lesiones con elementos cortantes o incluso una posible intoxicación.
Los resultados finales de la autopsia permitirán determinar con precisión cuál fue el mecanismo que provocó la muerte. El expediente está a cargo del fiscal Raúl Garzón.
Pericias, rastros y reconstrucción del hecho
Además de la autopsia, los peritos trabajan sobre distintos indicios que podrían aportar datos relevantes sobre la mecánica del crimen. Entre ellos, se busca determinar si existió algún tipo de agresión sexual, a partir del estudio de muestras biológicas recolectadas durante la investigación.
También se analizan las lesiones del cuerpo para establecer si hubo signos de defensa o si la víctima fue reducida sin posibilidad de resistirse. Este tipo de información puede resultar clave para determinar la participación de una o más personas en el hecho.
En paralelo, la fiscalía aguarda los resultados de las pruebas realizadas en la vivienda del barrio Cofico, donde se sospecha que ocurrió el crimen. Allí se aplicaron reactivos como luminol para detectar posibles rastros de sangre que hayan sido limpiados o alterados.
Otro foco está puesto en el vehículo que habría sido utilizado para trasladar el cuerpo. Se trata de un Ford Ka, que fue sometido a peritajes en busca de restos biológicos, fibras o cualquier evidencia que permita confirmar su utilización en el hecho.
La causa también incorpora el análisis de los teléfonos celulares secuestrados. Los investigadores intentan reconstruir las comunicaciones de Claudio Barrelier, de la madre de la víctima, Melisa Heredia, y de otras personas vinculadas al entorno.
Entre los elementos bajo análisis aparece un mensaje que recibió la madre durante la búsqueda: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”. La Justicia intenta determinar quién lo envió y si se trató de una maniobra para desviar la investigación.
En función de los resultados que arrojen todas estas pruebas, la imputación contra Barrelier podría modificarse. Si se confirman determinadas circunstancias, la causa podría encuadrarse como femicidio u otros agravantes, lo que implicaría una pena de prisión perpetua.
Mientras tanto, los investigadores continúan reconstruyendo las últimas horas de Agostina Vega, un período considerado clave para entender lo ocurrido y avanzar hacia el esclarecimiento total del caso.
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