Los casos se registraron en distintos establecimientos de la capital y el interior. Investigan si existe conexión entre los hechos y la posible influencia de desafíos virales.
La investigación por amenazas en establecimientos educativos de Salta sumó nuevos avances en las últimas horas y ya son seis los involucrados en distintos hechos registrados tanto en la capital como en el interior provincial. Se trata de cuatro jóvenes mayores de edad detenidos y dos menores demorados, en el marco de causas por presunta intimidación pública.
Uno de los casos más recientes es el que se investiga en el Colegio Walter Adet, ubicado en barrio Santa Ana I. Allí, la aparición de mensajes intimidatorios en el baño de varones derivó en la detención de dos jóvenes de 18 y 19 años, además de un menor de 17, todos alumnos de la institución.
La causa está a cargo del fiscal penal 3 del Distrito Centro, Horacio Córdoba Mazuranic, quien ordenó las detenciones con autorización judicial. Según consta en el expediente, los mensajes advertían sobre posibles hechos violentos previstos para el próximo lunes, lo que encendió las alarmas dentro de la comunidad educativa.
De acuerdo con la investigación, un ordenanza habría observado a los estudiantes ingresar al sector donde luego aparecieron los grafitis. Al ser consultados, los jóvenes habrían argumentado que se trataba de «un reto», hipótesis que ahora es analizada por la Fiscalía, que no descarta la influencia de desafíos virales o conductas replicadas desde Tiktok.
En paralelo, la Policía de Salta confirmó otros procedimientos en el marco de causas similares. En la capital, dos alumnos de la Escuela de Educación Técnica República de la India fueron detenidos tras emitir mensajes intimidatorios. En ese operativo se realizaron allanamientos y se secuestraron teléfonos celulares para pericias
Por otro lado, en Rosario de la Frontera, un menor fue demorado por un hecho de características similares ocurrido en el Colegio 5009, también con intervención judicial y medidas investigativas en curso, según informó ElTribuno.
El patrón detectado por los investigadores presenta similitudes: mensajes escritos en baños escolares o difundidos en entornos digitales, con referencias a supuestos ataques en fechas específicas. Situaciones de este tipo también se reportaron en otros establecimientos de la ciudad, como el colegio Miguel Aráoz, la Escuela ex Normal, colegio Calchaqui, el ex Nacional y el María Teresa de Calcuta, donde se reforzó la presencia policial.
Desde el ámbito judicial recordaron que estas conductas pueden encuadrarse en el delito de intimidación pública, que contempla penas de entre 2 y 6 años de prisión según el Código Penal.
Las autoridades trabajan ahora en determinar si los distintos episodios están conectados entre sí o si responden a un fenómeno de replicación sin coordinación directa. Mientras tanto, las audiencias de imputación previstas marcarán un paso clave en el avance de las causas.
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