El proceso judicial entra en una etapa decisiva con testimonios clave, pericias forenses y versiones enfrentadas.
El juicio por la muerte de Mercedes Kvedaras se convirtió en uno de los procesos judiciales más impactantes de la provincia. El hecho ocurrió en el Bº El Tipal y tiene como único imputado a José «Jota» Figueroa, expareja de la víctima.
A medida que avanzan las audiencias, la distancia entre la hipótesis de la fiscalía y la versión del acusado se vuelve cada vez más marcada. Mientras la defensa sostiene que se trató de un accidente, la acusación apunta a un femicidio con violencia extrema.
Pruebas clave: ADN y lesiones
Uno de los puntos más contundentes del expediente es el resultado de la autopsia: el cuerpo presentaba más de 40 lesiones, signos de defensa y asfixia mecánica prolongada.
A esto se suma un dato determinante: la presencia de ADN cruzado. Se encontraron rastros del acusado bajo las uñas de la víctima y viceversa, lo que refuerza la hipótesis de un enfrentamiento violento.
Para la fiscalía, no hay dudas: «no hubo accidente, hubo resistencia«.
La reconstrucción del hecho
Según la investigación, el crimen ocurrió el 4 de agosto de 2023 entre las 8 y las 9 de la mañana. Testimonios indican que el acusado alteró su rutina habitual y, minutos después de quedarse solo en la vivienda, se habría producido el ataque.
La escena presentaba claros signos de lucha: objetos desplazados y pertenencias de la víctima fuera de lugar.
Minutos después, el acusado envió un audio a su suegra con una frase que ahora es analizada como indicio clave: «Perdón, no aguantaba más«.
Horas más tarde, el cuerpo de la víctima fue hallado en un descampado dentro del mismo barrio privado, mientras que Figueroa fue encontrado con heridas autoinfligidas.
La versión del acusado
Durante el inicio del juicio, José «Jota» Figueroa sostuvo que todo ocurrió en medio de una discusión: «Me nublé, la agarré como para zamarrearla. Forcejeamos y nos caímos en la bañera. Cuando me levanté, ella no se movía«.
El acusado negó haber tenido intención de matar y atribuyó el desenlace a un episodio accidental.
Etapa decisiva
El juicio continúa con más de 80 testigos y una carga probatoria significativa. En las próximas audiencias se espera que se definan aspectos clave que permitirán al tribunal determinar si se trató de un femicidio o de un hecho accidental.
Para la familia de la víctima, sin embargo, la conclusión es clara: exigen una condena ejemplar y sostienen que la evidencia no deja margen para dudas.
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