Tragedia familiar … oportunismo político

La tragedia ocurrida en Rivadavia Banda Sur dejó al descubierto no solo el dolor de dos familias destruidas, sino también el costado más oscuro y miserable de la utilización política del sufrimiento humano. Las publicaciones impulsadas desde sectores vinculados a La Libertad Avanza, junto a la difusión de imágenes de los trabajadores fallecidos con mensajes cargados de intencionalidad política, cruzaron un límite moral que jamás debería naturalizarse. El respeto por los fallecidos y por sus familias debería estar por encima de cualquier estrategia partidaria.

La actitud de la senadora Emilia Orozco y de Lara Fani Flores (tía de unos de los fallecidos) generó un profundo malestar incluso fuera del ámbito político. En medio de una tragedia que enluta a toda una comunidad, resulta inadmisible utilizar el dolor para posicionamientos sectoriales, exposiciones en redes sociales o construcciones de relato. La muerte de trabajadores no puede convertirse en material de campaña ni en una disputa de pertenencias políticas.

Más preocupante aún es que este tipo de publicaciones hayan sido replicadas y avaladas desde entornos cercanos a las propias familias, exponiendo imágenes y situaciones profundamente sensibles con fines claramente políticos. Hay momentos donde la dirigencia debe callar, acompañar y respetar. Cuando la política invade incluso el duelo y la intimidad del dolor, lo que se pierde no es una discusión partidaria: se pierde humanidad.

Rosario de Lerma