La vorágine del tiempo marca que este 9 de mayo se cumplen siete meses sin el excomisario Vicente Cordeyro, cuyo fallecimiento sigue rodeado de misterio, más luego de su desaparición y el posterior hallazgo de su cuerpo en el cerro Elefante, todo generando dudas que, a más de medio año del hecho, aún no han sido despejadas por la justicia.
Según resalta el medio Gente de Salta, la dilación de los tiempos procesales y la ausencia de respuestas oficiales han provocado malestar en la sociedad salteña y una creciente desconfianza institucional: Ocurre que, aunque el procurador Pedro García Castiella sugirió en su momento que la causa estaba resuelta bajo la hipótesis de un suicidio, para la familia no existe una conclusión definitiva.
Tanto su viuda, Trinidad, como su hijo Nicolás, han manifestado su descontento por la falta de avances en pruebas que consideran fundamentales para la verdad. «No tenemos datos certeros en torno a la causa ni sobre el avance de pruebas claves para dilucidar lo que realmente sucedió», expresaron los familiares en busca de justicia.
La principal expectativa de la querella está puesta en las pericias técnicas del teléfono celular que fue encontrado junto al cuerpo del comisario: los registros indican un gran volumen de datos a las 12:07 del día de su desaparición, compatible con una videollamada, apenas minutos antes de que se reportara humo en el cerro.
Como próximo paso, los investigadores planean realizar una reconstrucción de los hechos para entrelazar los últimos movimientos de Cordeyro antes de que se perdiera su rastro. Esta medida busca otorgar claridad sobre la secuencia temporal que se interrumpió abruptamente a las 12:10 de aquel 9 de octubre, cuando ingresó el alerta a los bomberos.
Expertos en psicología forense, como la licenciada Natalia Colombo, señalaron que en este caso particular sería muy atinado realizar una autopsia psicológica para analizar la complejidad del deceso. «Las últimas 24 horas de vida son cruciales para determinar científicamente si hubo un suicidio o un hecho delictivo», precisó la profesional sobre la técnica.
Este estudio resulta indispensable en muertes dudosas donde las circunstancias del hallazgo no permiten descartar la intervención de terceros de manera categórica. Mientras se aguardan los resultados del laboratorio forense, el caso Cordeyro permanece como una herida abierta en la capital salteña que demanda justicia.
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