“En el medio aparecen los ventajeros y oportunistas. Esta obra no es mía, es de los salteños”, aseguró el mandatario.
En la tarde de este lunes, el gobernador Gustavo Sáenz entregó 48 casas en Rosario de la Frontera, casas que debían ser financiadas por Nación, pero que el gobierno libertario decidió paralizarlas a pesar de contar con un 70% de avance.
Así las cosas, al momento de tomar la palabra, el mandatario salteño se refirió a la Ruta Nacional 9/34 en el tramo que une Rosario de la Frontera con Metán – la llamada popularmente ‘ruta de la muerte’ – y explicó que en 2022 fue pre adjudicada la obra después de muchas gestiones en Vialidad, el Ministerio de Economía y el Ministerio del Interior.
“Estamos en junio 2026 y están las máquinas trabajando, como me había comprometido”, aseguró Sáenz, y continuó: “Es una satisfacción enorme porque en el medio aparecen los ventajeros y oportunistas; esta obra no es mía, es de los salteños; pasa la producción y el turismo. ¿Hace cuantos años se viene peleando para tener una ruta como corresponde?”.
En tanto, señaló que desde el Gobierno nacional tomaron la decisión de no hacer más obra pública, lo cual – indicó – es una “decisión política que se respeta”, sin embargo, explicó que la Provincia no iba a dejar casas con un 70 u 80% de avance sin terminar, por lo que se hizo un esfuerzo y se logró.
Mientras, el mandatario salteño sostuvo que especula con que su sucesor en la gobernación sea peor que él.
“Yo no estoy con esas mezquindades que tienen la mayoría de los políticos. Yo soy de los que quieren que les vaya bien a los que gobiernan, de los que acompañan cuando hay que acompañar y que se plantan cuando hay que hacerlo. No me gustan aquellos que están especulando”, disparó.
Concluyendo, Sáenz consideró que un gobernante que se equivoca debe reconocer el error y subsanarlo.
“Desde el presidente hasta el último de los concejales debemos saber que, cuando uno comete un error, tiene la obligación de enmendarlo. Eso no es mostrar debilidad”, sentenció.
Aries




