La justicia condenó a 19 años de prisión al ex de Julieta Prandi: salió esposado de Tribunales

Pese a no haber podido escuchar la sentencia, la exmodelo tuvo justicia. Asimismo, se descompensó en el interior del recinto y fue asistida por los médicos.

Claudio Contardi, exmarido de Julieta Prandi, fue condenado este miércoles a 19 años de prisión por el delito de «abuso sexual con acceso carnal agravado». El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 2 de Zárate-Campana ordenó su inmediata detención tras rechazar el pedido de prisión preventiva que había sido solicitado el día anterior. La sentencia llega tras un juicio que contó con testimonios de testigos, peritos y psicólogos que avalaron el relato de Prandi sobre el calvario que vivió.

Antes de conocer el veredicto, la fiscalía había solicitado una condena de 20 años para el empresario, mientras que Javier Baños, abogado de Prandi, había pedido una pena de 50 años. «Es el máximo legal, si pudiéramos haber pedido prisión perpetua, la hubiéramos pedido», manifestó el letrado a las puertas del tribunal, reflejando la gravedad de los delitos imputados a Contardi y el sufrimiento de la víctima. La exconductora de Zapping se encontraba en las inmediaciones de Campana acompañada de su actual pareja, Sebastián Ortega. No obstante, no pudo escuchar en vivo el veredicto.

Tras un cuarto intermedio, se escucharon los alegatos de la defensa y las últimas palabras del imputado ante los magistrados. Posteriormente, la víctima cerró la etapa de alegatos, reafirmando su testimonio y solicitando justicia. Emanuel Ortega, también relató el estado de vulnerabilidad en el que se encontraba la modelo y actriz cuando era víctima de la violencia de género ejercida por Contardi, pidiendo a la Justicia medidas de resguardo para preservar su integridad física y emocional.

El jueves, el abogado de Julieta Prandi había solicitado la prisión preventiva para Contardi debido al peligro que representa para la exmodelo y sus hijos que su presunto agresor esté libre. Sin embargo, el pedido fue rechazado por el tribunal, que sí habilitó la renovación de la perimetral vencida, prohibiendo al ahora condenado acercarse a menos de 300 metros de la denunciante. Esta medida cautelar buscaba proteger a Prandi y a sus hijos, aunque no fue suficiente para evitar la angustia y la incertidumbre generadas por la posibilidad de que el violador permaneciera en libertad.

Esta condena representa un importante avance en la lucha contra el abuso sexual y un mensaje claro de la Justicia a favor de las víctimas. Si bien la pena impuesta es menor a la solicitada por la defensa, se considera un fallo histórico que reconoce el sufrimiento de la víctima y castiga al agresor. Se espera que esta sentencia sirva de ejemplo para otros casos similares y que impulse a las víctimas a denunciar y a buscar justicia.

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