El voto es un derecho ciudadano: no debe negociarse solo con los partidos políticos

ESTAMOS A TIEMPO DE EVITAR UN NUEVO ERROR

El gobierno de Salta planea convocar a los partidos políticos para discutir la sustitución del voto electrónico por el voto de papel.

Convendría recordar que el voto electrónico se adoptó de forma autoritaria por el exgobernador Juan Manuel Urtubey, que ni siquiera consultó a los partidos.
Hoy, a más de diez años del triste debut del voto electrónico en Salta, carece de cualquier sentido consultar con unos partidos destruidos, con nombres fantasiosos, que no representan a nadie.

El actual gobierno de Salta no puede imitar la desgraciada deriva autoritaria de Urtubey y tiene que consultar, pero no solo a los partidos (que, aun en su declive pueden aportar a la discusión) sino también a los ciudadanos, sea a través de legítimos representantes, de sus organizaciones libres o de forma individual, porque la tecnología hoy permite este tipo de consultas.

El gobierno -y lo que es mucho peor- el Tribunal Electoral piensan que el voto es un derecho de los partidos, y se equivocan.

El voto es una herramienta ciudadana, la más importante de la que disponen para participar en la vida democrática e influir en los asuntos públicos.

La decisión sobre el cambio de sistema de votación debería -idealmente- ser sometida a referéndum, previa ronda de consultas.

Hoy no resulta admisible que ni el Tribunal Electoral ni los apoderados de los partidos mantengan el voto cautivo y alejado de las decisiones ciudadanas.

El gobierno debe aparcar el entusiasmo y reflexionar.