Una conductora dio positivo en cannabis pese a no consumir marihuana. Un examen toxicológico comprobó su versión.
La reciente implementación de narcotests en los controles de tránsito de la ciudad de Salta ya enfrenta su primer cuestionamiento serio. A menos de una semana de haber comenzado los operativos impulsados por el secretario de Tránsito y Seguridad Vial, Matías Assennato, una conductora que había sido señalada como consumidora de cannabis logró demostrar mediante un análisis toxicológico que el resultado fue erróneo.
Candelaria Morillo fue sometida a uno de los controles realizados durante el fin de semana. Además, fue una de las que recibió un resultado positivo para cannabis. Según relató posteriormente en El Muri Show, estaba trasladando a compañeros de su hermano a un boliche cuando fue frenada por un control vial. Allí relató cómo fue el narcotest y cómo los policías desconocían la forma de realizarlos, debido a que incurrían a errores básicos. «Ahí se acerca Assennato y le dice que no haga eso porque podía arrojar falsos positivos», explicó la mujer.
A pesar del fallo evidente, que se reveló cuando Candelaria dio THC positivo pese a nunca fumar cannabis, le negaron la posibilidad de hacerse otro narcotest, le secuestraron el auto, le impusieron una multa y le quitaron los 20 puntos de scoring de su carnet. Las falencias en el sistema de la Municipalidad de Salta se engrosaron aún más al revelarse también que no sabían cómo determinar el monto de la multa, debido a que el narcotest no arroja los niveles de sustancia en sangre.
Inmediatamente, la joven fue a hacerse el examen toxicológico a un hospital privado. El resultado del estudio fue negativo, confirmando que no presentaba rastros de THC ni de otras sustancias compatibles con el resultado arrojado por el narcotest utilizado en el operativo municipal. Frente a esa situación, la Municipalidad de Salta debió dejar sin efecto la infracción labrada, devolver la documentación retenida y reconocer el error.
Lo que deja el episodio
El episodio abrió interrogantes sobre la confiabilidad de los dispositivos empleados en los controles. Los narcotests rápidos de saliva son utilizados en distintos países como herramientas de detección preliminar. No obstante, fabricantes, organismos sanitarios y especialistas advierten que no constituyen pruebas definitivas. De hecho, pueden registrar falsos positivos por contaminación de la muestra, errores de manipulación o incluso reacciones cruzadas con determinados medicamentos.
Además, la implementación de estos equipos, cuyo costo de implementación ronda los 3 millones de pesos. Cada tira reactiva tiene un valor de entre 37.000 y 65.000 mil pesos, lo cual parece contrastar con la nula inversión en educación vial u obras públicas para evitar siniestros. La Ley Nacional de Tránsito N° 24.449, a la cual el municipio adhiere, establece en su Artículo 9° la obligatoriedad de incluir la educación vial en todos los niveles de enseñanza y la difusión permanente de medidas preventivas. Sin embargo, en las calles de Salta, la presencia del Estado se limita a los retenes y las fotomultas.
Hasta el momento, desde el área que conduce Assennato no se informaron modificaciones en el protocolo ni explicaciones detalladas sobre las causas del falso positivo. Tampoco se precisó cuántos de los resultados obtenidos durante los primeros operativos fueron posteriormente contrastados mediante análisis de laboratorio.
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