El patriota que se olvidó de la deuda y su relación con EE. UU.

Juan Manuel Urtubey se presenta como un candidato al Senado que buscará luchar a favor de la «patria», contra la «política de ajuste” y en defenderá la soberanía nacional. Sin embargo, este giro hacia el nacionalismo se desvanece cuando se analiza más de cerca su pasado político y sus vínculos con actores internacionales cuyas prioridades no siempre han coincidido con las de los argentinos.

El exgobernador, que en su tiempo de mandato dejó una pesada carga de deuda y promesas incumplidas, ha tratado de reinventarse. Sin embargo, lo que Urtubey calla es que, mientras hoy se muestra como critico de la “injerencia extranjera”, durante su gobierno se encargó de tomar decisiones que favorecieron a intereses internacionales, especialmente en lo económico.

La Fundación RAP y los Intereses de la CIA: 

Un informe de hace algunos años publicado por Argentina en Red sacó a la luz algo que Urtubey probablemente preferiría dejar en el olvido: su nombre aparece vinculado a la Fundación Red de Acción Política (RAP), una organización financiada por la CIA que promueve los intereses de Estados Unidos en América Latina.

La RAP distribuye anualmente centenares de millones de dólares, los cuales van a parar a las manos de políticos, periodistas y jueces en todo el continente. Entre esos políticos se encuentraba Urtubey, quien, aunque nunca lo admitió públicamente, se benefició indirectamente de los recursos de esta fundación.

Mientras se presenta ahora como un enemigo de las injerencias extranjeras, su pasado muestra que ha sido un actor fundamental en una red de vínculos con actores internacionales, y la influencia de estos intereses no solo ha sido económica, sino también política.

La Fundación RAP no es una ONG cualquiera: es un brazo operativo de la CIA que ha trabajado para alinear a líderes latinoamericanos con los intereses estratégicos de Estados Unidos. ¿Cómo concilia esto el actual “patriota” con su discurso?

La Herencia 

Urtubey no solo dejó una provincia endeudada, sino que también facilitó que los grandes intereses internacionales entraran de lleno en la economía de Salta. Durante su gestión, se tomaron préstamos con tasas altísimas, y se negociaron bonos provinciales que colocaron a la provincia de Salta en manos de bancos internacionales como Citibank, ademas, de la banca local Macro. A través de esos acuerdos, la provincia se comprometió con condiciones de deuda que, hoy en día, siguen afectando su estabilidad financiera.

En 2014, el entonces ministro de Economía de Salta, Carlos Parodi, viajó a Estados Unidos y Europa para gestionar la colocación de bonos, lo que involucró directamente a Urtubey en negociaciones que favorecieron a los inversores internacionales. Mientras la provincia enfrentaba serias dificultades económicas, la relación con los grandes bancos se fortalecía. Esta no es la “modernización” ni el “progreso” que Urtubey quiere vender a la sociedad, sino una gestión que colocó a Salta bajo la órbita de intereses ajenos al bienestar de sus habitantes.

El “Patriota” 

Urtubey no puede seguir haciéndose el patriota cuando su gestión estuvo marcada por la subordinación a los intereses internacionales. Es irónico que ahora, cuando la situación económica del país sigue siendo complicada, se presente como un líder del cambio, mientras su historia política está salpicada por decisiones que favorecieron a actores internacionales en detrimento de la soberanía y el bienestar de los salteños.

El informe de Argentina en Red no solo expone los vínculos de Urtubey con la CIA, sino que también destaca cómo, en su momento, los movimientos políticos y económicos del exgobernador favorecieron a las grandes corporaciones internacionales. Esto plantea una pregunta incómoda para los votantes: ¿realmente Urtubey ha cambiado, o simplemente se ha adaptado al discurso que hoy más le conviene para seguir manteniendo poder?

Junto a Urtubey, varios de sus ex funcionarios más cercanos aparecen en el informe. Destacan entre ellos el exlegislador y actual asesor personal, Pablo Kosiner, su ex funcionario Matías Posadas, la diputada nacional Pamela Calletti, y la actual ministra de Educación de la provincia, Cristina Fiore. Incluso se menciona a Irene Soler, esposa del actual intendente de la ciudad de Salta, Emiliano Durand.

Opinorte