Desde Corrientes alertaron por nuevas crecidas del Paraná. Hay evacuados, sectores bajo agua y preocupación por el impacto en la temporada turística.
El fenómeno de El Niño mantiene en alerta a las provincias del Litoral argentino, donde las intensas lluvias y la crecida de los ríos provocaron inundaciones, evacuaciones y complicaciones en distintas localidades. Aunque el Paraná registró una leve baja en algunos sectores, advierten que podría producirse una nueva crecida durante los primeros días de noviembre.
Desde Ituzaingó, Corrientes, el periodista Matías Sánchez describió en Pelo y Barba, por Aries la situación que atraviesa la región y explicó que las comunidades ubicadas aguas abajo de la represa de Yacyretá fueron las primeras en recibir el impacto del aumento del caudal.
“Fuimos los primeros que recibimos el embate, porque cuando abrieron las compuertas de Yacyretá, Ituzaingó y la zona de Isla Apipé Grande fueron las primeras en recibir las aguas que vienen de las altas cuencas”, relató.
El periodista indicó que el Paraná alcanzó aproximadamente los 4,95 metros durante el fin de semana anterior, muy cerca de los cinco metros previstos. Este lunes, el nivel había descendido hasta los 4,50 metros, aunque todavía se mantiene por encima del umbral de evacuación en el puerto de Ituzaingó.
Una nueva crecida preocupa a Corrientes
Según Sánchez, las precipitaciones registradas durante el último fin de semana en las cuencas superiores podrían generar otra onda de crecida que llegaría a la región durante los primeros días de noviembre.
“Estamos esperando el segundo cimbronazo”, advirtió, al explicar que los especialistas de Yacyretá anticiparon un trimestre complicado para octubre, noviembre y diciembre.
El periodista remarcó que la situación todavía requiere medidas de asistencia y evacuación. Aunque el agua retrocedió parcialmente, las poblaciones ribereñas continúan expuestas a nuevos aumentos del caudal.
Una de las zonas más perjudicadas es Isla Apipé Grande, ubicada frente a Ituzaingó. De acuerdo con la información aportada por Sánchez, alrededor del 40% de su superficie permanece bajo agua y sus habitantes reciben asistencia.
La situación también preocupa en Itatí y Paso de la Patria, donde la crecida del Paraná afecta sectores poblados. A diferencia de Ituzaingó, que se encuentra sobre una barranca elevada, estas localidades presentan zonas urbanas más expuestas al avance del río.
El Niño podría sostener las lluvias hasta diciembre
El panorama coincide con las previsiones del Servicio Meteorológico Nacional, que anticipó precipitaciones superiores a los valores normales para el trimestre octubre-diciembre de 2026, especialmente en la región del Litoral.
El organismo confirmó que el fenómeno de El Niño atraviesa una fase de fuerte intensidad y que existen condiciones favorables para que continúe durante los próximos meses.
En ese contexto, las localidades ribereñas mantienen la vigilancia sobre el comportamiento del Paraná, especialmente por las lluvias que se registran en las cuencas de Brasil y Paraguay.
Para Sánchez, la preocupación no se limita a la situación actual. La posibilidad de nuevas crecidas obliga a las comunidades a mantenerse preparadas ante un escenario que podría extenderse durante el resto de la primavera.
Aries




