Cerrillos está creciendo, pero la falta de espacios recreativos regulados pone en jaque a la comunidad. Desde hace un mes, la municipalidad mantiene clausurado el único boliche habilitado para funcionar bajo la ordenanza vigente, dejando a más de 70 trabajadores sin empleo y a cientos de jóvenes sin un espacio seguro para el esparcimiento nocturno.
La situación es crítica: la empresa ha cumplido con todas las normativas municipales, ha pagado impuestos, ha solicitado permisos y ha trabajado bajo las reglas impuestas por el propio municipio. Sin embargo, en un giro inexplicable, las autoridades han negado la habilitación definitiva sin fundamentos claros, permitiendo que otros locales operen sin la misma rigurosidad.
¿Qué pasó con la reunión prometida?
El equipo de trabajadores del boliche, con la esperanza de obtener una respuesta clara, asistió a una reunión pactada con el intendente de Cerrillos. La cita era a las 7:30 AM, bajo una lluvia persistente y temperaturas bajas.
El personal, compuesto por madres, jóvenes y hasta empleados con hijos discapacitados que dependen de este ingreso, esperó pacientemente. A las 9:30, tras haber sido postergados, recibieron un simple mensaje de texto: el intendente no los recibiría. No fue la primera vez. Desde hace un mes, el municipio evade el diálogo y deja en el limbo a decenas de familias.
Más de 700 vecinos exigen la habilitación
Lejos de ser un reclamo empresarial, la comunidad se ha pronunciado con más de 700 firmas solicitando la reapertura del boliche. ¿Por qué? Porque entienden la importancia de contar con un espacio de diversión controlado, con seguridad privada, movilidad garantizada y regulación del consumo de alcohol, en lugar de incentivar las reuniones clandestinas o el deambular nocturno sin protección.
Este no es solo un caso de clausura arbitraria. Es una decisión que golpea directamente la economía de Cerrillos: remiseros, comerciantes, proveedores y familias enteras dependen de la reactivación de este espacio. Mientras tanto, la municipalidad sigue sin dar explicaciones, ignorando la voz del pueblo y dejando en evidencia una gestión sin compromiso con su gente.
Cerrillos merece respuestas
Este no es un pedido de privilegio, es un pedido de justicia. La comunidad no puede quedarse callada ante una gestión que deja sin trabajo a 70 personas, que ignora a 700 vecinos y que toma decisiones a puertas cerradas sin escuchar a su gente.
Si Cerrillos está creciendo, necesita gobernantes a la altura. ¿Dónde está el intendente? ¿Por qué no da explicaciones? ¿Por qué se permite que otros locales sigan funcionando sin la misma exigencia?
El pueblo habló, y seguirá hablando hasta ser escuchado.




