Benjamín Cruz, otra vez nombrado en un caso que mezcla drogas, favores y corrupción

El juicio por una red de narcotráfico, favores y negocios ilegales que operaba dentro del penal de Villa Las Rosas sigue dejando nombres pesados sobre la mesa. Entre ellos, vuelve a surgir el de Benjamín Cruz, ex apoderado del partido del gobernador, hoy alejado formalmente de la gestión pero cada vez más presente en expedientes explosivos. 

Una de las piezas de la trama es María Inés Méndez, ex empleada del Ministerio de Educación, detenida en diciembre de 2023. Las escuchas revelan que mantenía contacto permanente con su hijo preso, quien era parte de un próspero negocio de drogas en complicidad con guardiacárceles. Las charlas exponen una cárcel donde no solo se traficaba droga: también se pedían pizzas y se organizaban asados, siempre que los penitenciarios recibieran su “parte”.

Sergio “El Estrelludo” Moya, uno de los altos jefes del Servicio Penitenciario, es señalado como líder de la organización narcocriminal. Moya no solo operaba dentro del penal, sino que —según testigos— ofrecía favores a cambio de dinero en la Secretaría de Gobierno municipal. Benjamín Cruz, en ese momento, era el titular del mencionado cargo.

Este detalle no es menor: Cruz había sido eyectado del Ministerio de Seguridad luego de que se conociera el sicario más peligroso del norte. Tres meses más tarde, Monges apareció acribillado. Esa causa sigue sin llegar a juicio. Por esta declaración el apoderado del sello partidario de Sáenz debería ser convocado.

El debate oral actual saca a la luz que en Villa Las Rosas se compraba y vendía droga, se cobraban “servicios” y se movía dinero tanto por transferencias como en efectivo, entregado por familiares de internos en encuentros coordinados con funcionarios penitenciarios.

La investigación también menciona un capítulo aparte: el caso de Lautaro Teruel, preso por abuso sexual. Testigos y registros apuntan a que su familia habría pagado sumas importantes para garantizarle “tranquilidad” dentro del penal y obtener traslados a pabellones seguros. Todo, según la fiscalía, se canalizaba a través de la red que dirigía “El Estrelludo” Moya.

Entre los imputados figuran nombres de la estructura carcelaria: Francisco Bisceglia, Rubén Guaymás, Luis Castaño, José Alarcón, Marcelo Olguín Magno, Raúl Arjona y Marcos Bucotich García.

El juicio, que se desarrolla en la Sala de Grandes Juicios de Ciudad Judicial, sigue sumando pruebas, escuchas y testigos que pintan un panorama de corrupción institucionalizada. Y en el medio, el nombre de Benjamín Cruz vuelve a aparecer, dejando flotando la misma pregunta que en su salida de la cartera de seguridad: ¿hasta dónde llegan sus vínculos con quienes operaban en las sombras del sistema penitenciario?