La fiscal Simesen de Bielke celebró la condena de Manuel Cornejo, exintendente de Campo Quijano. «Hay una respuesta a la sociedad; (también) hay un sabor amargo porque no se va a devolver todo».
Algunas veces la Justicia hace lo que tiene que hacer y corta con las acciones ilícitas de quienes deberían defender y gobernar para el pueblo. El encarcelamiento de Manuel Cornejo, exintendente de Campo Quijano, ha tenido fuertes repercusiones. La fiscal Verónica Simesen de Bielke festejó la definición judicial y pidió que se acabe la corrupción.
El exalcalde fue condenado a seis años de prisión por peculado y ahora deberá pasar sus días entre las rejas. La sala 2 de Impugnación del Ministerio Público Fiscal dictaminó la condena. Simesen de Bielke formó parte de la investigación contra Cornejo. Con respecto a la resolución judicial consideró muy importante lo ocurrido porque dejó fundida a la Municipalidad.
«Es una satisfacción por cuanto lo que significa llevar adelante las investigaciones en una causa de corrupción«, manifestó la fiscal ante un medio local. Simesen de Bielke reconoció que se trata de pesquisas complicadas por «las problemáticas en la investigación, la falta de colaboración o a veces de elementos para saber a dónde se desvían fondos», indicó.
Lo que la investigación reveló
Por su parte, la fiscal también contó que «con toda la investigación y testigos, se corroboró cómo sacaban el dinero de forma inusitada». Además, el inicio de todo comenzó cuando se descubrió que una camioneta había sido comprada con fondos del municipio, pero sin dejar registro del mismo en la comuna. Al pedir explicaciones jamás tuvieron forma de comprobarlo.
«No había absolutamente nada», remarcó Simesen. «Se logró descubrir cómo se sustraían los fondos hacia cuentas ocultas que no correspondían al municipio, que eran del intendente y manejadas por su ex secretaria de Hacienda». Con la detención definitiva de Cornejo la fiscal no pudo ocultar su felicidad. «Excelente noticia… basta de corrupción», publicó en sus redes sociales.
Por eso es que «uno siente la satisfacción ante la tarea hecha del Ministerio Público Fiscal. Hay una respuesta a la sociedad; (también) hay un sabor amargo porque no se va a devolver todo«, remarcó. Finalmente, sentenció aclarando que «las maniobras eran burdas, pero aquí hay una condena firme, en primera y segunda instancia».





