Tras su fuerte cruce con Socorro Villamayor en Diputados, Griselda Galleguillos acudirá a la Justicia

Galleguillos anunció que llevará el caso a la justicia y solicitará un juicio político para sentar un precedente contra la violencia legislativa

La diputada provincial de Salta, Griselda Galleguillos, denunció el episodio de violencia ocurrido durante la última sesión de la Cámara de Diputados. En el conflicto, su par Socorro Villamayor habría emitido una amenaza explícita en su contra: «Vas a tener que recoger los dientes del piso».

El enfrentamiento surgió mientras se debatía la falta de tratamiento del proyecto de Ficha Limpia en el Congreso Nacional, aunque rápidamente la discusión escaló a un plano personal. Galleguillos, visiblemente afectada, señaló que el clima generado en la sesión le generó temor incluso por su integridad física, describiendo el ambiente como hostil e intimidante.

La diputada cuestionó la doble moral de la Cámara, enfatizando que, mientras se rinde homenaje a mujeres por su lucha contra la violencia de género, dentro del recinto se validan este tipo de actitudes. En las actas y grabaciones de la sesión, se registraron comentarios ofensivos, que incluían insultos y amenazas verbales.

Para Griselda Galleguillos, este tipo de agresiones no solo afecta a la víctima directa, sino que envía un mensaje equivocado al resto de la sociedad. Advirtió que, si no se toman medidas, la violencia dentro del ámbito legislativo podría normalizarse, lo cual sería inaceptable.

Ante la gravedad de los hechos, Galleguillos anunció que avanzará con acciones legales en diversas instancias, incluidas la justicia y la Secretaría de la Mujer, además de solicitar un juicio político contra Villamayor. Su intención, explicó, es sentar un precedente que reafirme la necesidad de un debate respetuoso y seguro en el ámbito legislativo.

La diputada también manifestó su incomodidad y preocupación por la falta de garantías dentro de su espacio de trabajo. Según relató, no es la primera vez que enfrenta un entorno hostil, pero esta vez sintió que la situación podía comprometer su integridad física.

El caso abre el debate sobre la coherencia entre el discurso y las acciones dentro de la Cámara de Diputados. Galleguillos hizo un llamado a no naturalizar este tipo de agresiones y a garantizar que los representantes actúen con el respeto que la ciudadanía espera de ellos.