Tras el escándalo de la escuela fantasma y sospechas de sobresueldos, asume María Talens

La nueva funcionaria reemplaza a Alejandro Williams Becker en medio de cuestionamientos por la escuela 7160 y pedidos de respuestas sobre infraestructura, docentes y continuidad educativa. La llegada de María Talens a la Secretaría de Gestión Educativa de Salta, respaldada por la ministra Cristina Fiore, cambia un nombre en el organigrama pero no resuelve los problemas de fondo que afectan a 450 mil estudiantes. El desembarco de Talens después de la salida de Alejandro Williams Becker que fue señalado por ser uno de los principales responsables de los nombramientos irregulares en la escuela fantasma 7160. La ministra Cristina Fiore destacó la experiencia de Talens en la administración pública y en la Universidad Provincial de Tecnología y Oficios, aunque no explicó cómo se resolverán las deficiencias edilicias y la falta de docentes en zonas rurales. Los cambios de nombres en Educación de Salta se repiten con demasiada frecuencia y cada nuevo funcionario llega con promesas que luego se diluyen entre trámites y estructuras administrativas que nadie reforma. María Talens asume una secretaría clave para las trayectorias escolares y debería explicar en público cuáles serán sus primeras medidas para recuperar aprendizajes y reducir el ausentismo docente en escuelas vulnerables. La cartera educativa necesita datos abiertos sobre asistencia, infraestructura y resultados de aprendizaje para que las familias puedan evaluar la gestión y para que los docentes reciban apoyo concreto. La crítica tranquila a Cristina Fiore y a María Talens no desconoce el esfuerzo de los equipos técnicos, pero exige que la política educativa de Salta deje de depender de cambios de nombres y se centre en resultados verificables. Las familias salteñas necesitan saber si habrá más aulas, mejores comedores escolares y transporte rural garantizado, y no solo un nuevo organigrama con firmas y fotografías oficiales. La rotación de funcionarios en el Ministerio de Educación de Salta también afecta la continuidad de los programas provinciales y nacionales que requieren planificación plurianual y equipos estables de trabajo. Esta en particular responde a una grave sospecha de corrupción y pagos de sobre sueldo en los que estaría involucrada la ministra de educación y algunos gremios locales. El Gobierno provincial debería presentar un plan de mediano plazo con metas claras y publicar informes trimestrales para que la ciudadanía pueda seguir la evolución del sistema educativo sin depender de anuncios. María Talens tiene la oportunidad de imprimir un sello técnico a su gestión y de corregir las deficiencias que se acumulan desde hace años en escuelas de la capital y del interior provincial. La educación de Salta merece continuidad y evaluación seria, porque los cambios de funcionarios sin diagnóstico ni planificación solo generan incertidumbre en docentes, estudiantes y familias que esperan respuestas. El Intra