El cerco y el Plan Güemes forman parte de una estrategia integral para garantizar la seguridad en la provincia.
El procurador general de Salta, Pedro García Castiella, salió al cruce de las críticas sobre el cerco instalado en la frontera norte de la provincia, asegurando que su único objetivo es fortalecer el control aduanero y migratorio. En este sentido, afirmó que el cerco ha sido “injustamente bastardeado” y que su implementación no requiere la aprobación del país vecino, en referencia a Bolivia.
“Un cerco es un mero elemento de gestión del trámite aduanero. ¿A quién se le ocurre evadir un control de migraciones? Eso estaba ocurriendo”, explicó el procurador.
Además, destacó que la medida busca que las personas cumplan con los controles fronterizos, tal como sucede en cualquier parte del mundo. “Es simplemente que la gente cumpla con el control aduanero. Es una decisión del país”, agregó.
En la misma tónica, Pedro García Castiella también se refirió al Plan Güemes, una iniciativa que busca combatir el narcotráfico, el sicariato y el crimen organizado en la provincia. Según explicó, este plan es la “coronación” del trabajo conjunto entre el Ministerio Público de Salta y la Justicia Federal, que ha intensificado sus esfuerzos tras el aumento de casos relacionados con el crimen organizado.
El procurador defendió las acciones del gobierno provincial, señalando que el cerco y el Plan Güemes son parte de una estrategia integral para garantizar la seguridad y el orden en la región. “Estamos trabajando para que Salta sea un lugar más seguro y para que se respeten las normas, como en cualquier país serio”, afirmó.
Voces Críticas.




