Paro en las Fuerzas Armadas: ATE moviliza por salarios

El gremio realizará este jueves un paro total del personal civil. El reclamo incluye salarios por debajo de la línea de pobreza, endeudamiento y el deterioro de la obra social.

La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizará este jueves 27 de agosto un paro total de actividades del personal civil de las Fuerzas Armadas y movilizará, desde las 11, al Ministerio de Defensa. El reclamo combina la situación salarial, la crisis de la obra social y el rechazo al cierre y traslado de la Base Aeronaval Punta Indio.

La medida gremial llega luego de un progresivo deterioro de los ingresos del sector, tanto de efectivos militares como trabajadores civiles.

Si bien se corre el rumor de un posible “aumento” a los haberes en Defensa, en los cuarteles se habla de un incremento de 100 mil pesos en tres cuotas que se terminaría de cobrar completo en diciembre.

El PARO se produce en medio del contraste entre el discurso reivindicativo del Gobierno sobre las Fuerzas Armadas, la incorporación de nuevo equipamiento y las advertencias por el deterioro de los ingresos y la salida de personal capacitado.

“El 99% de los trabajadores de las Fuerzas Armadas son pobres y se encuentran endeudados. La situación no da para más. Por eso, tomamos esta medida extrema”, sostuvo el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar.

Según informó el sindicato, la protesta alcanzará al personal administrativo, técnico, docente y de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). La movilización tendrá como destino la Plaza de Armas del Ministerio de Defensa, ubicada en Azopardo 250, en la Ciudad de Buenos Aires.

Hay un detalle crucial, el personal militar tiene prohibido agremiarse y reclamar salarialmente según las disposiciones de la ley argentina.

ATE reclama la reapertura de las paritarias

El principal planteo de ATE es la reapertura inmediata de las negociaciones paritarias. En el gremio sostuvieron que los ingresos del sector son insuficientes para cubrir los gastos de alimentos, alquileres y servicios y que numerosas familias deben endeudarse para afrontar sus necesidades básicas.

El salario del personal civil de las Fuerzas Armadas y de Seguridad se determina de acuerdo con el nivel y el grado de antigüedad, sobre la base de una Unidad Retributiva actualizada por paritaria bajo el Decreto 2539/15. Según ATE, en julio los básicos se ubicaron en torno a los $402.396, dependiendo de la categoría.

“Las familias de quienes trabajan en las fuerzas entraron todas en crisis. Sus ingresos mensuales son insuficientes para cubrir los gastos de alimentos, alquileres, servicios y además cancelar otros compromisos”, afirmó Aguiar.

El sindicato también advirtió que el deterioro de los ingresos está provocando un incremento de las licencias psiquiátricas por cuadros de depresión, angustia y agotamiento. A esto sumó la pérdida de profesionales en los hospitales militares y en la planta docente civil, donde las vacantes no logran cubrirse por la falta de salarios competitivos.

El reclamo vuelve a poner en primer plano una situación sobre la que El Cronista ya había advertido. Fuentes cercanas al Edificio Libertador aseguraron que fueron presentadas cinco propuestas de recomposición salarial ante el Ministerio de Economía y que todas resultaron rechazadas.

La tensión salarial alcanza también al personal militar. El jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Valverde, reconoció recientemente que un primer teniente cobra entre $1,3 millones y $1,5 millones.

La situación convive con la salida de más de 18.000 efectivos durante la gestión de Javier Milei y con las dificultades para retener personal cuya formación demanda años y una fuerte inversión del Estado.

La advertencia de Milei sobre las Fuerzas Armadas

El conflicto se abre poco más de una semana después de que Milei valorara los resultados de su gestión en el ámbito de la Defensa.

Durante el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín, realizado el 17 de agosto, el Presidente sostuvo que “por demasiado tiempo, el instrumento militar de nuestro país (…) fue demonizado y desfinanciado”.

Asimismo, planteó la necesidad de contar con fuerzas equipadas y correctamente formadas para enfrentar las amenazas externas y defender los intereses argentinos.

La definición presidencial llega mientras el Gobierno exhibe la incorporación de los aviones F-16 y otros avances en equipamiento, pero persisten los reclamos por los salarios, la situación de la obra social y las versiones sobre una reducción de la estructura civil del Ministerio de Defensa.

Fuentes allegadas a la cartera confirmaron la realización de una reunión en la que se analizó la posibilidad de reducir la cantidad de trabajadores civiles que realizan tareas de mantenimiento, administración y asesoramiento legal dentro de las Fuerzas Armadas.

Punta Indio, otro foco del conflicto

ATE también incorporó a la medida de fuerza el rechazo al cierre y traslado de la Base Aeronaval Punta Indio. Según el sindicato, la decisión pone en riesgo la continuidad laboral de más de 180 trabajadores civiles y 250 efectivos militares.

El gremio advirtió además que la reducción de la actividad de la base tendría consecuencias sobre el entramado económico y social de Punta Indio y Verónica, con una posible repercusión sobre más de 14.000 habitantes de la zona.

“No vamos a permitir el cierre y traslado de la Base Aeronaval de Punta Indio, ya que esto no solo implicaría una afectación para los trabajadores y sus familias, sino que arrasaría con el entramado económico y social de la propia Punta Indio y Verónica”, sostuvo Aguiar.

Finalmente, ATE reclamó una investigación sobre la situación financiera de la antigua IOSFA, actualmente denominada OSFA.

El sindicato ubicó la deuda de la obra social por encima de los $223.000 millones y denunció que su desfinanciamiento afecta las prestaciones de los trabajadores civiles, el personal militar y sus familias.

Cronista