Fue juez, fiscal, procurador general y uno de los autores del Código Procesal Penal de 1961, que incorporó los juicios orales y públicos en Salta.
La Justicia salteña atraviesa una jornada de profundo pesar tras conocerse el fallecimiento de Ramón Alberto Catalano, a los 95 años, uno de los juristas más influyentes de la historia institucional de la provincia y protagonista de una de las reformas judiciales más importantes del siglo XX.
Su extensa trayectoria como fiscal, juez, procurador general y reformador del sistema penal lo convirtió en una figura clave para la modernización de la Justicia salteña.
Una vida dedicada al servicio judicial
Nacido en 1931, Catalano inició su carrera en diciembre de 1958, cuando asumió como Fiscal Judicial en lo Penal. En 1962 fue designado juez Correccional y, pocos meses después, integró la Cámara Segunda en lo Criminal, cargo que desempeñó hasta 1976, cuando fue apartado por la última dictadura militar.
Con el retorno de la democracia recuperó su lugar en la magistratura en 1984, permaneciendo como juez hasta 1990.
Posteriormente continuó su carrera como Fiscal ante la Corte Nº 1 y, en 1996, fue designado Procurador General de la Provincia, función que ejerció hasta 2002.
El arquitecto de una reforma histórica
Uno de los mayores legados de Ramón Alberto Catalano fue su participación en la comisión que redactó el Código Procesal Penal de 1961, junto a Reynaldo Flores, Francisco Benedicto, Carlos Douthat y José Armando Catalano.
Aquella reforma reemplazó un sistema procesal vigente desde 1908 e introdujo en Salta una innovación trascendental: los juicios orales, públicos, contradictorios y continuos, convirtiendo a la provincia en una de las pioneras del país en adoptar ese modelo.
El 15 de marzo de 1962, siendo juez Correccional, presidió el primer juicio oral y público realizado en territorio salteño, un hecho considerado un antes y un después para la administración de justicia.
No se puede juzgar a un hombre sin verlo
Catalano defendió durante toda su vida el sistema oral como una herramienta para acercar la Justicia a las personas.
Con el paso de los años solía recordar que el antiguo modelo llevaba a que «el juez no juzgara al hombre sino a los papeles».
«Creo que no se puede juzgar a un hombre sin verlo«, sostenía al explicar la importancia de que los magistrados conocieran personalmente a los acusados antes de dictar una sentencia.
También impulsó otras reformas trascendentes, como la eliminación de la facultad policial para tomar declaraciones indagatorias, función que pasó exclusivamente a los jueces, además de promover la creación del juez de ejecución de sentencias.
Un reconocimiento en vida
En 2019, la Procuración General de la Provincia le rindió homenaje en la Ciudad Judicial por su invaluable aporte a la historia institucional de Salta.
Durante ese acto, encabezado por el entonces procurador general Abel Cornejo, Catalano recordó sus primeros años en los tribunales y repasó la evolución del sistema judicial salteño.
Hasta sus últimos años continuó defendiendo una Justicia basada en el debido proceso, las garantías constitucionales y la búsqueda de la verdad.
Con su fallecimiento, Salta pierde a uno de los protagonistas más importantes de la transformación de su sistema judicial, cuyo legado continuará vigente en cada juicio oral y público que se celebra en la provincia.
QPS




