Una encuesta de AtlasIntel y Bloomberg registró una desaprobación del 58,2% al Presidente, con fuerte rechazo a la economía y alto impacto del caso Adorni.
El panorama político y social de la Argentina muestra signos de creciente tensión institucional y un marcado descontento con la marcha de la economía en el cierre del primer semestre del año. Según la última encuesta de la consultora AtlasIntel en conjunto con Bloomberg, realizada entre el 26 y el 30 de junio de 2026, el desempeño del presidente Javier Milei cosechó una desaprobación del 58.2%, mientras que el nivel de aprobación se ubicó en un 39.7%. El humor social refleja el impacto directo de la crisis económica y el surgimiento de focos de conflicto que golpearon la línea de flotación discursiva del oficialismo.
La evaluación general de la gestión libertaria arrojó indicadores marcadamente negativos. Un 53.8% de los encuestados calificó al gobierno actual como «malo o muy malo», mientras que un exiguo 33.5% lo consideró «excelente o bueno», y el 12.7% optó por la categoría «regular».
Al desagregar por variables demográficas, las mujeres expresaron el rechazo más duro hacia el mandatario, con un 66.2% de desaprobación frente al 49.7% registrado entre los hombres.
En términos educativos, el sector con formación superior mostró la mayor resistencia a la gestión, alcanzando un 70.1% de valoraciones negativas.
El informe de Latam Pulse evidenció que la desaprobación presidencial se mantiene en niveles altos tras el pico del 63% registrado en abril de este año.
Por su parte, la mirada sobre los principales problemas del país sitúa a la corrupción al tope de las preocupaciones con el 47.9%, seguida de cerca por el desempleo con el 39.5%, y la impunidad junto al sistema judicial con el 37.8%. La inflación y el alto costo de vida se ubicaron en el 30.1% de las menciones.
El factor Adorni y la sospecha de corrupción
El presunto caso de enriquecimiento ilícito que involucra al vocero presidencial, Manuel Adorni, se convirtió en un verdadero dolor de cabeza para la Casa Rosada por su alta difusión y el fuerte impacto que generó en la opinión pública. El 72% de los consultados afirmó que «conoce bien el caso», reflejando que el tema penetró profundamente en la agenda social.
La respuesta de la ciudadanía ante las sospechas patrimoniales del funcionario fue contundente. El 63.7% de los argentinos consideró «totalmente probable» que Adorni haya cometido irregularidades en su patrimonio, mientras que un 16.9% lo vio «bastante probable». En la vereda opuesta, apenas un 4.3% tildó la hipótesis como «nada probable».
Con respecto a la naturaleza del proceso, el 64.4% de la muestra sentenció que «es un caso grave de corrupción que debe investigarse a fondo», desestimando el argumento oficialista del 19.4% que sostuvo que «es un tema politizado para desgastar al gobierno».
Exigencia de despido y aplazo al Poder Ejecutivo
La reacción de la sociedad civil frente al accionar oficial ante el escándalo de Adorni no dejó margen para las dudas. Un rotundo 68.5% calificó la actuación del Poder Ejecutivo frente a este caso como «mala o muy mala», exponiendo la falta de sintonía entre las medidas adoptadas por el Gobierno y las demandas de transparencia de la población.
Asimismo, las exigencias sobre el futuro del vocero presidencial expusieron un fuerte reclamo de medidas drásticas (antes que el propio funcionario presentara su renuncia). El 61.8% de los encuestados opinó que el presidente Javier Milei debía «despedirlo inmediatamente», mientras que un 18.7% consideró apropiado «pedirle que renuncie voluntariamente». Solo el 4.8% defendió la postura de mantenerlo en su cargo.
En cuanto a las consecuencias políticas para el Gobierno, el 51.5% afirmó que representa «un impacto grave que pone en riesgo la credibilidad de la gestión».
El consumo y las expectativas económicas por el piso
La percepción de la realidad económica actual completó un cuadro de marcada vulnerabilidad institucional. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) se mantuvo en terreno negativo, registrando un valor de -25 puntos.
Al evaluar las condiciones vigentes, el 62% de los consultados definió la situación económica de la Argentina como «mala», mientras que un alarmante 73% describió bajo esa misma categoría la realidad del mercado de trabajo. En el plano personal, el 54% evaluó la situación de su familia de forma negativa.
Las expectativas de cara a los próximos seis meses tampoco mostraron un horizonte de alivio inmediato. El 49% de los argentinos proyectó que la economía nacional y el mercado de trabajo van a empeorar en el corto plazo.
En consonancia con este clima de retracción, la intención de compra de bienes duraderos reflejó el parate del consumo interno: el 47.7% de los encuestados manifestó que planea realizar «menos compras» durante el próximo período.
El relevamiento estadístico concluyó detallando que, en el plano de la imagen de los dirigentes nacionales, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, retiene los mejores indicadores relativos con un 45% de imagen positiva, seguida por Myriam Bregman, con el 42%.
El presidente Javier Milei tiene un 40% de apoyo frente al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, que acumuló un 38% de percepción positiva.
El exmandatario Alberto Fernández cerró el ranking de los líderes políticos evaluados con un 88% de imagen negativa.
Con información de Perfil




