Mercurio en Cabra Corral: Advierten por posibles daños neurológicos y renales

A partir de una investigación de la Fundación Aljibe, que detectó la posible presencia de mercurio en el agua del dique Cabra Corral, el médico Bernardo Biella advirtió sobre posibles daños neurológicos y renales, además de representar un riesgo para embarazadas y niños.

Según detalló en Efecto Dominó, de Radio LUP, entre los posibles efectos de una exposición crónica aparecen temblores, alteraciones de la memoria, problemas auditivos y visuales y cambios en el comportamiento, además de daño renal. 

“La exposición prolongada puede generar enfermedades neurológicas y renales”

En casos graves y en personas vulnerables, puede generar consecuencias neurológicas severas. “El mercurio es un metal pesado y es tóxico”, añadió.

Embarazadas y niños, entre los grupos más vulnerables

Biella remarcó que una eventual contaminación tendría especial impacto en embarazadas y niños pequeños. En el caso de una mujer embarazada expuesta a mercurio a través del pescado contaminado, señaló que el metal puede afectar el desarrollo del bebé y generar problemas madurativos y de aprendizaje.

También indicó que los niños son particularmente vulnerables y pueden presentar alteraciones de memoria, comportamiento y desarrollo neurológico.

Por eso, consideró necesario establecer cuánto mercurio existe realmente en el agua y cuánto tiempo lleva presente, dos datos que todavía no están determinados.

“Si se confirma la presencia de mercurio, podría ser un problema sanitario grave”

Qué hacer ante una posible exposición

El médico explicó que existen análisis específicos para detectar mercurio en el organismo, aunque remarcó que la prioridad debe estar puesta en identificar y controlar la fuente de contaminación.

“Hay que hacerlo rápido”, sostuvo Biella, quien planteó la necesidad de realizar controles periódicos del agua y de los peces.

También consideró importante determinar cuánto tiempo debería pasar, una vez eliminada la fuente contaminante, para que el agua y los peces puedan considerarse nuevamente seguros.

“La pregunta es hace cuánto tenemos el mercurio y desde cuándo estamos consumiendo”

De dónde podría venir el mercurio

Biella señaló distintas fuentes posibles de contaminación, entre ellas determinadas actividades industriales, residuos de procesos mineros y la quema de residuos electrónicos, aunque aclaró que todavía no existe una determinación sobre el origen del mercurio detectado en Cabra Corral.

En ese sentido, insistió en que primero deben realizarse los estudios correspondientes para establecer qué está provocando la presencia del metal pesado.

La preocupación, además, no se limitaría al propio embalse. Biella recordó que el agua de Cabra Corral continúa hacia el dique El Tunal y luego integra la cuenca del río Juramento, que desemboca en el Paraná, por lo que una contaminación sostenida podría tener consecuencias ambientales más allá de Salta.

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