La justicia británica somete a decisión del gobierno la extradición de Julian Assange a los Estados Unidos

La justicia británica ha remitido a la Secretaría de Interior la orden para la extradición de Julian Assange a los Estados Unidos. El juez Paul Goldspring ha sido el encargado de trasladar la orden judicial a la secretaria de Interior Priti Patel, quien la someterá a una última consideración antes de tomar la decisión definitiva.

La decisión judicial fue pronunciada en presencia del propio Assange, quien acudió a la vista por videoconferencia. Su abogado, Mark Summer, dijo que va a formular alegaciones ante la Secretaria de Interior, centradas sobre todo en las condiciones penitenciarias y en la sentencia a la que se enfrenta el fundador de WikiLeaks si es finalmente extraditado. Simultáneamente, el equipo de Assange planea agotar todas las vías legales para intentar frenar el proceso en última instancia, pese a los temores expresados por su esposa, Stella Morris, de que podría ser extraditado antes del verano.

Entre los manifestantes a favor de Assange ante los tribunales de Westminster se hallaba el exlíder laborista Jeremy Corbyn, quien dijo esperar que Patel reconozca «la enorme responsabilidad de este caso en defensa de la libertad de expresión». Corbyn ha dico también que Assange no ha hecho más que revelar los horrores de las guerras de Irak y Afganistán, y que «deberíamos darle las gracias por ello».

Los abogados de Assange disponen de plazo hasta el 18 de mayo próximo para presentar sus alegaciones ante Patel, pero los expertos creen que las posibilidades de frenar la extradición en esta instancia son reducidas.Stella Morris -la abogada que contrajo matrimonio con Assange el pasado 23 de marzo- asegura que su marido fue víctima de un complot para ser asesinado por la CIA. Ese argumento no ha sido sin embargo tenido en cuenta por la justicia británica en los tres largos años que ha durando el proceso de extradición, consumidos por el fundador de WikiLeaks en la prisión de máxima seguridad por haber violado en su día las condiciones de la libertad condicional.

El destino de Assange estaba ya prácticamente sellado desde el pasado 14 de marzo, cuando el Tribunal Supremo británico dio luz verde a su entrega a Estados Unidos tras desestimar su último recurso. En primera instancia, la jueza Baraitser se llegó a pronunciar contra su extradición el 21 de enero del 2021, alegando su frágil salud mental y el riesgo de suicidio por las duras condiciones penitenciarias de EEUU.

La fiscalía norteamericana logró darle la vuelta a ese argumento alegando que Assange no tiene antecedentes por intento de suicidio, que recibirá «cuidados clínicos y psicológicos» y que no será sometido a medidas especiales de aislamiento en un centro penitenciario de muy alta seguridad.

Las acusaciones que motivaron la petición de extradición a EEUU -después de la fiscalía sueca acabara archivando el caso de violación y abusos sexuales- están motivas directamente por la difusión en el portal de WikiLeaks de «información clasificada» del Departamento de Estado y de Defensa y de presuntos crímenes de guerra en Irak y Afganistán.

Decenas de manifestantes expresaron ayer miércoles su apoyo a Assange ante los tribunales de Westminster. Asociaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch han pedido al gobierno estadounidense que retire sus cargos y han reiterado que el llamado «caso Assange» es una afrenta contra la libertad de expresión.

Fuente: Noticias Iruya