Intendente bajo la lupa: se desplaza en una camioneta de alta gama registrada a nombre de un proveedor municipal.
Mientras el jefe comunal Javier Wayar sostiene una postura de insolvencia patrimonial, utiliza de forma habitual una Dodge Ram Rampage último modelo vinculada legalmente a un empresario contratista del Estado municipal. El Concejo Deliberante frente a un potencial conflicto de intereses y opacidad institucional.
Un nuevo frente de tormenta política e institucional sacude al municipio de La Merced. El jefe comunal, Javier Wayar, se encuentra en el centro de la polémica tras quedar al descubierto el uso sistemático de un vehículo de alta gama que no figura en sus declaraciones juradas ni coincide con su perfil de insolvencia declarada, sino que pertenece formalmente a un proveedor de obra pública del municipio.
El contraste institucional: Insolvencia declarada y lujo rodante
La controversia surge al contraponer la situación patrimonial pública del intendente Javier Wayar —quien ha manifestado públicamente haber enajenado sus bienes y sostiene una postura de insolvencia patrimonial— con la realidad cotidiana de su movilidad. El mandatario se desplaza de manera habitual en una potente camioneta Dodge Ram Rampage de última generación, un rodado que denota un alto poder adquisitivo y que dista profundamente de la precariedad patrimonial esgrimida.
DATOS CLAVE DEL VEHÍCULO (INFORME DE DOMINIO)
Vehículo: Dodge Ram Rampage Rebel 2.0L GME AT9 4X4 (Pick-up Cabina Doble).
Dominio: AG 867 WC.
Titular Registral: Fernando César Peñaranda (D.N.I. 27.982.096).
Radicación: Salta Capital / Campo Quijano.
El titular registral: Vínculos directos con la obra pública
Lejos de tratarse de un vehículo particular ajeno a la gestión estatal, el informe de dominio oficial confirma que la unidad pertenece legalmente a Fernando César Peñaranda. El empresario no es un ciudadano ajeno a la administración municipal: se encuentra fuertemente vinculado a la obra pública local y a la firma constructora Conil.
La relación entre el titular del rodado y el municipio trasciende el ámbito estrictamente vehicular. De acuerdo con los datos recabados, Peñaranda desempeña un rol clave como proveedor encargado de suministrar insumos críticos para la comuna, tales como las lámparas destinadas al alumbrado público de La Merced. Esta dualidad comercial y de favores cruzados enciende alarmas inmediatas sobre la opacidad en la contratación y los lazos entre el poder político y los contratistas del Estado.
Conflicto de intereses y tarea para el Concejo Deliberante
La utilización de bienes registrados a nombre de proveedores del Estado por parte de la máxima autoridad ejecutiva abre un severo interrogante sobre la ética republicana, el tráfico de influencias y los límites del ejercicio del poder. ¿Mediante qué acuerdo un empresario beneficiado con la obra pública y contrataciones municipales cede una camioneta de alta gama al intendente?
Ante la gravedad de los indicios expuestos, recae una enorme responsabilidad sobre el Concejo Deliberante de La Merced. Es tarea indelegable de los ediles investigar a fondo este entramado, requerir las explicaciones pertinentes al Ejecutivo municipal y determinar si existieron o no irregularidades, uso indebido de influencias o un flagrante conflicto de intereses que menoscabe la transparencia institucional que los vecinos merecen.
Redacción de Informate Valle Lerma / Edición Especial La Merced.




