En la vecina provincia las paritarias cerraron en un 30% escalonado para todos los obreros del azúcar. Pero en Salta, la empresa Seaboard ofrece una miseria y el gremio desprotegió a la gente.
La indignación estalló en el norte salteño y se siente el malestar en las fincas de caña. Los obreros del Ingenio El Tabacal (Seaboard Corporation) atraviesan horas decisivas cargadas de bronca, impotencia y una profunda sensación de traición: mientras sus colegas tucumanos lograron acuerdos salariales dignos para la Zafra 2026, la familia azucarera salteña se ve empujada a la pobreza absoluta con la complicidad de dirigentes que les soltaron la mano.
La brecha entre lo que se cobra en una provincia y en otra encendió la mecha. Los trabajadores denuncian abiertamente que la conducción del Sindicato de Trabajadores del Azúcar (STA) se borró y los dejó a la deriva en las paritarias.
Tucumán cerró un 30% y en Salta ofrecen miseria
El contraste es escandaloso. En Tucumán, la Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera (FOTIA) abrochó un incremento salarial del 30% para los obreros de ingenios como Trinidad, Concepción, Corona, Ñuñorco, Fronterita, Marapa y Bella Vista. Un acuerdo escalonado que contempla un 13% en mayo/junio, un 10% en julio y un 7% final en agosto.
Sin embargo, del lado salteño, la oferta de la multinacional Seaboard para El Tabacal fue un paupérrimo 25% de aumento. En los bolsillos de la gente, esta diferencia representa muchísima plata que falta a la hora de ir al supermercado o pagar la luz.
«Nos ofrecen $270 mil pesos cuando deberíamos cobrar mucho más»
Según detallaron las propias fuentes gremiales, la propuesta rechazada por la masa trabajadora equivale apenas a unos $270.000 de bolsillo. Este monto resulta insignificante para cubrir el desfasaje inflacionario que viene destruyendo los sueldos en el departamento Orán.
A pesar de las reiteradas reuniones de negociación, la patronal de Seaboard no mostró la más mínima predisposición para mejorar la oferta. El rechazo de la gente fue rotundo: la paciencia se agotó y las medidas de fuerza en la planta norteña se vuelven inminentes. Los empleados resolvieron iniciar un paro laboral desde el 1 de agosto.
QPS




