Golpeado por el fin de la obra pública nacional, el presidente de la Cámara de la Construcción de Salta avizora un futuro oscuro para el sector.
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei la construcción representa uno de los sectores de mayor retracción, con una caída que supera el 25% en la actividad, por la restricción de la obra pública. En Salta el panorama es igual de sombrío y sin vistas de mejoras en el corto plazo.
En dialogo con EL INTRA, el presidente de la Cámara de la Construcción de Salta, Juan Carlos Segura, afirma que “las expectativas para el futuro son malas”.
“El sector de la construcción se encuentra en un en una situación muy mala. Cada día que pasa, vemos con menos esperanza el futuro, porque no hay fondos para obra pública”, afirma el ingeniero Segura mientras sostiene que la responsabilidad es del gobierno nacional. «El presidente directamente ya tomó la decisión el día que ganó las elecciones, de tildar a todos como corruptos, los que ejecutan obra pública. Entonces, al tener esa idea él, nadie quiere jugarse y nadie quiere mostrar fondos o incluir fondos dentro de los presupuestos provinciales o nacionales para ejecutar obras públicas”.
Además, Segura explica que las obras van más allá del arreglo de rutas y que los miembros de la cámara están sufriendo las consecuencias porque actualmente tampoco se hacen viviendas, escuelas, hospitales u otras obras de infraestructura, “Se habla mucho de las rutas, pero la obra pública abarca mucho más que eso, y eso afecta directamente a los asociados de nuestra cámara”.
“Lo más complejo de este momento, lo más complejo es que estamos a la espera de que mejore una situación que no va a mejorar. No hay una vía de solución”. El pesimismo se apodera del entrevistado y el panorama hacia lo que viene es aún más desolador. “Creemos que no va a mejorar, que la situación va a seguir siendo la misma y que cada día vamos a estar peor”, cerró.
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