Psicólogos, odontólogos, fonoaudiólogos y otros profesionales suspendieron las prestaciones a afiliados de IPS debido a la falta de pago
La crisis en el Instituto Provincial de Salud (IPS) de Salta se agrava día a día. Psicólogos, odontólogos, fonoaudiólogos, farmacéuticos, kinesiólogos y otros profesionales de la salud continúan sin recibir los pagos correspondientes a sus servicios, lo que los llevó a suspender las prestaciones a los afiliados de la obra social. La deuda, que ya supera los 500 millones de pesos solo en el rubro de psicología, ha generado un malestar generalizado entre los prestadores y los miles de pacientes afectados.
Gisela Pedersen, presidenta del Colegio de Psicólogos de Salta, detalló la situación: «No recibimos ningún pago desde octubre. Ya se acerca el vencimiento de la factura de noviembre, y tendríamos que estar cobrando enero». Además, criticó la falta de respuestas por parte del IPS: «La única respuesta que recibimos es que están gestionando los fondos, pero no hay fechas ni soluciones concretas».

La falta de pagos no es el único problema. Según Pedersen, la obra social «desapareció» en términos de representatividad, ya que no hay interlocutores que den respuestas claras a los reclamos. Esta situación se agravó tras la publicación en el Boletín Oficial del 22 de enero, donde se delegó al Ministerio de Economía y al Ministerio de Salud la facultad de modificar los valores de los servicios prestacionales para los afiliados.
Ante la falta de soluciones, los profesionales de la salud decidieron continuar con la suspensión de las prestaciones a los afiliados del IPS. «Es un desgaste tremendo tener que estar pidiendo respuestas», afirmó Pedersen, quien también destacó el impacto en los pacientes: «Es muy injusto porque son afiliados cautivos del IPS».
María Eugenia Gravaruk, presidenta del Círculo de Fonoaudiólogos de Salta, se sumó al reclamo: «Nos deben desde octubre, y el monto adeudado es de 50 millones de pesos». Gravaruk señaló que la fonoaudiología abarca desde bebés hasta ancianos, por lo que la suspensión de servicios afecta a un gran número de pacientes.

Los colegios profesionales exigen una reunión urgente con las autoridades provinciales para resolver la crisis. «El IPS es del Estado, por lo tanto, el Estado es el que tiene que responder a esto», enfatizó Pedersen. Recientemente, se enviaron notas a Gobernación y al Ministerio de Economía para solicitar una respuesta inmediata.
Mientras tanto, la incertidumbre y el malestar crecen entre los profesionales de la salud y los afiliados al IPS. La falta de pagos y la suspensión de servicios esenciales han convertido esta situación en una crisis que requiere una solución urgente por parte de las autoridades provinciales.




