Insólito: Ricardo Villada cedió el manejo de la información y el funcionamiento estatal a dos empresas privadas

El ministro de Gobierno, Ricardo Villada, exhibe con orgullo una de las peores decisiones de la gestión provincial.

En las últimas horas hemos visto en sus redes sociales. El ministro de Gobierno, Ricardo Villada, exhibe con orgullo una de las peores decisiones. Esta decisión parece tomada de un manual de cómo complicar una provincia. Salta decidió ceder el manejo de su información y sistema administrativo. Dos empresas privadas ahora controlan nuestro funcionamiento esencial.

Por más que intenten disfrazarlo con palabras técnicas, la realidad es clara. La provincia es hoy menos independiente y mucho más insegura que antes. Salta dejó de usar sus propios servidores para almacenar información estatal. Esa información es fundamental para el funcionamiento diario de nuestra administración. So pretexto de abaratar costos, toda nuestra data quedará en manos extranjeras. Una empresa es estadounidense y la otra es china, un dúo de lo más pintoresco.

Pero si creen que eso no es suficientemente malo, que sí lo es, nadie sabe cuánto le está costando a los salteños esta operación. Hablan de ahorro, pero sin dar una sola cifra. Me recuerda a mi hija cuando me dice “te ahorro plata, papá”, y en el acto me saca dinero de la billetera y la pone en su alcancía. En esta escena la alcancía de Villada es la cuestionada empresa Saltic y el papá esquilmado somos todos los salteños.

La opacidad de la operación es el problema principal. Además, claro está, de que nuestros datos estén a merced de personas desconocidas. Pero no son los únicos problemas. Todo el funcionamiento estatal quedó a merced de estas empresas y Villada lo sabe. Justamente estas dos compañías fueron responsables de la última caída de MercadoLibre. Su banco virtual MercadoPago dejó a usuarios once horas sin manejar su dinero. Parece que elegimos a los expertos en caídas sistemáticas para un trabajo estable.

Recordemos que las caídas de billeteras virtuales son bastante comunes. Tienen que ver precisamente con la falla de los servidores que alojan la información. Para ellas no existe un problema real, Mercado Pago y Uala ganan dinero igual. Sus usuarios dejan sus depósitos en las cuentas sin poder moverlos. Una caída de once horas es más bien un beneficio financiero para estas empresas.

Imaginemos ahora que el Estado salteño quede sin funcionar once horas. Un juez no podría chequear antecedentes penales para dictar prisión preventiva. No podrías hacer un trámite en Rentas, en el Ministerio de Salud o en Economía. Sería imposible cobrar facturas y el Boletín Oficial quedaría offline. Ahora, además de imaginar este caótico escenario, multiplíquenlo entre cinco y seis veces anuales.

Todo esto resulta bastante complicado de entender para la gente común. Así que vamos a explicarlo de la manera más simple posible. Saltic es una empresa mayormente estatal para el desarrollo de nuevas tecnologías. Hasta ahora nunca cumplió su cometido real de manera eficiente. Solo generó gastos crecientes al Estado subcontratando trabajos. Su última gran idea fue firmar un convenio, del que no sabemos montos ni duración, con dos empresas externas.

Dichas empresas tienen servidores externos para almacenar información y software. Según el convenio, casi secreto, y el propio Ricardo Villada, la provincia ahorrará miles de dólares. Almacenará su información y su software de gestión en servidores que no son propios. Dicho así parece una idea financieramente brillante y modernizadora. Sin embargo, existe un motivo por el cual otras provincias mantienen servidores propios.

La información que maneja el Estado es demasiado valiosa para un privado. Si los servidores de la empresa colapsan, atienden a cientos de clientes. No tienen ninguna obligación de darle prioridad a la provincia de Salta. El funcionamiento de todo el Estado y los datos de todos los salteños quedarán paralizados. No se podrá acceder a nada hasta que la empresa solucione su colapso particular.

Ese supuesto “ahorro de miles de dólares” justifica para Villada el riesgo de paralizar la provincia. Las cifras reales del convenio no se dieron a conocer públicamente y dudamos que las conozcamos alguna vez. Por poco que uno sepa de tecnología, se da cuenta que es una pésima idea. Claramente, algún amigo del ministerio debe estar frotándose las manos. Se está llevando una suculenta tajada de este nuevo y ventajoso convenio.

El vueltito de Villada

Toda la operación es oscura y no se entiende cuál es el sentido de la misma. Tal vez en el camino, entre pago y pago se caiga algún vueltito en la alcancía de Villada. Todos sabemos que va a necesitarlo si Emilia Orozco cumple su anuncio. La senadora electa dijo que prepara una denuncia por todos los hechos de corrupción que supuestamente se cometieron en la gestión. Hay que pagar abogados y el ministro de Gobierno, lo sabe.

El Intra