En el Día del Veterano y de los Caídos, también se reconoce a las mujeres que estuvieron en la guerra. Fueron enfermeras y profesionales que asistieron a los soldados en condiciones extremas.
Cada 2 de abril, la memoria se posa sobre los héroes de Malvinas. Pero hay una parte de la historia que durante mucho tiempo quedó en segundo plano: el rol de las mujeres en la guerra de 1982.
Muchas de ellas fueron enfermeras e instrumentadoras quirúrgicas que trabajaron en hospitales militares, asistiendo a los soldados heridos en medio de un contexto crítico, con pocos recursos y bajo presión constante.
Un trabajo silencioso pero vital
Su tarea fue clave para salvar vidas. Atendieron a combatientes que llegaban con heridas graves, sostuvieron guardias extensas y enfrentaron situaciones límite, lejos del reconocimiento público
A pesar de su entrega, durante décadas no fueron consideradas oficialmente como parte del conflicto, lo que generó reclamos por visibilidad y derechos.
El reconocimiento que tardó en llegar
Con el paso del tiempo, sus historias comenzaron a salir a la luz. Hoy son reconocidas como protagonistas fundamentales de Malvinas, no solo por su trabajo sanitario, sino también por su fortaleza emocional en momentos extremos.
Sus testimonios permiten entender otra cara de la guerra, una que también estuvo marcada por el compromiso, el coraje y la vocación de servicio.
Memoria completa
Recordarlas es parte de construir una memoria más justa y completa sobre lo ocurrido en Malvinas.
Porque la guerra no solo se libró en el frente: también se peleó en hospitales, salas de atención y en cada gesto de cuidado.
QPS




