El fiscal penal 6 del Distrito Centro, Martín Ávila, citó a audiencia de imputación a una mujer de 35 años.
La mujer está acusada provisionalmente de los delitos de lesiones graves y amenazas, en concurso real, por haberle fracturado la mandíbula a una médica del hospital Papa Francisco. Las denuncias fueron presentadas por la damnificada y el gerente.
Según detalló la médica, el día de los hechos fue a examinar a un paciente internado por una infección respiratoria, le brindó información sobre su estado de salud frente a su hija, la supervisora de enfermería y otra integrante del personal.
Media hora después, la hija del paciente junto a su mamá, se acercaron a la sala de médicos para exigir la entrega de los partes médicos correspondientes a su padre. La doctora le explicó que la información había sido brindada al paciente y también podía comunicarle a su madre los detalles de la atención brindada.
Ante esto, la mujer se puso agresiva, la médica intentó regresar a la sala, donde el acceso es restringido, y la mujer la habría seguido, la habría sujetado de la solapa de su ambo y le habría propinado un golpe de puño en el lado derecho del rostro.
La agresión habría ocurrido en presencia de otros profesionales que se encontraban trabajando en el lugar, quienes intervinieron para auxiliar a su compañera e intentar que la mujer abandonara el recinto.
Según detallaron, la acusada habría impedido inicialmente que se cerrara la puerta, mientras continuaba gritando y profiriendo amenazas contra la médica.
Entre las expresiones denunciadas se encuentran amenazas de muerte, advertencias de que la haría perder su trabajo y referencias a que enviaría a sus hermanos para agredirla cuando saliera del hospital.
La situación habría continuado en el pasillo exterior de la sala, incluso después de la intervención del personal de seguridad privada. Posteriormente, se solicitó asistencia policial mediante un llamado al Sistema de Emergencias 911.
En los testimonios, detallaron que la mujer habría persistido en su actitud amenazante aun ante la presencia de los efectivos policiales que acudieron al establecimiento.
Por el golpe, la médica sufrió una fractura del arco cigomático derecho y otra en la pared anterior del seno maxilar derecho, lesiones constatadas mediante estudios médicos y una tomografía computada.
La damnificada también manifestó que presentaba una afectación de la articulación mandibular que le dificultaba masticar y que tenía pendiente un estudio otorrinolaringológico para evaluar posibles consecuencias en el oído derecho.
La médica fue examinada por un profesional de la Policía, recibió atención en el Hospital Papa Francisco y también fue evaluada en un establecimiento sanitario privado, con intervención de la aseguradora de riesgos del trabajo.
La supervisora de enfermería confirmó que la médica había informado sobre el estado de salud del paciente y que el trato durante esa atención había sido cordial.
Por su parte, los profesionales que se encontraban en la sala de médicos relataron el ingreso de la acusada, la agresión denunciada y las dificultades para conseguir que abandonara el lugar.
La damnificada también manifestó temor por su integridad física y psicológica y solicitó inicialmente medidas de prohibición de acercamiento y de actos de violencia. No obstante, en una declaración posterior dejó constancia de que retiraba esa solicitud.
A partir de los elementos reunidos, el fiscal penal Martín Ávila dispuso citar a la acusada, quien también radicó una denuncia contra la profesional médica, a audiencia de imputación por los delitos de lesiones graves y amenazas, en concurso real.
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