Más de 21 millones por dos meses de relevamiento se llevará un hombre radicado en Buenos Aires, en un año de crisis con altos índices de desnutrición como telón de fondo. El acuerdo fue refrendado por Nicolás Demitrópulos y Cristina Fiore.
El Coordinador Administrativo del Gobierno provincial, Nicolás Demitrópulos, dispuso el convenio entre el Ministerio de Educación de Salta y Alejandro José Cyrulnik, residente en Buenos Aires, para la tarea de monitoreo del Plan Anual y Refuerzo Estival, perteneciente al Plan Provincial de Nutrición y Educación Alimentaria, que dependen de la Subsecretaría de Políticas Socioeducativas del Ministerio de Educación de Salta.
El contrato, firmado por la ministra Cristina Fiore Viñuales, fue refrendado por el “superministro”, Nicolás Demitrópulos y establece que las tareas de monitoreo se extenderán desde el 1 de febrero al 31 de marzo de 2024.
Por ese plazo de trabajo (dos meses), el ciudadano radicado en Buenos Aires, percibirá la suma de $21.780.000 por parte de una provincia pobre como Salta, que habitualmente es noticia por los elevados indicadores de desnutrición infantil.
Otra ventaja para Cyrulnik, que debe tener muy buenos vínculos con funcionarios provinciales, es que la modalidad de trabajo establece que “el contacto entre las partes será vía telefónica, vía mail y vía ZOOM” y que el consultor se trasladará a Salta, sólo en caso de ser necesario.
En un contexto socioeconómico por demás complejo y ante un crecimiento de la pobreza infantil hasta el 75 por ciento, Educación toma una decisión para un monitoreo de dudosa eficacia que además, bien podría realizarlo algún organismo provincia, ya sea de Educación, de Salud Pública o de alguna otra área estatal.
En Educación y en la Coordinación Administrativa, el latiguillo de “NO HAY PLATA”, es selectivo.




