El exapoderado partidario Raúl Romeo Medina denunció públicamente un presunto faltante de hasta 500 millones de pesos y reclamó una auditoría urgente sobre el manejo de los fondos durante la intervención del PJ.
La crisis política dentro del Partido Justicialista de Salta escaló a un nuevo nivel y ahora suma un fuerte componente judicial y económico. En las últimas horas, surgió una grave denuncia sobre un presunto faltante millonario en las cuentas partidarias.
La acusación fue realizada por Raúl Romeo Medina, quien actualmente se desempeña como secretario legislativo de la Cámara de Diputados de Salta y cuestionó duramente el manejo financiero durante la intervención ordenada desde la conducción nacional del peronismo.
Según sostuvo Medina, cuando el PJ salteño fue intervenido en 2025, el partido contaba con aproximadamente 300 millones de pesos en sus cuentas bancarias. Ese dinero provenía de aportes partidarios y descuentos realizados a funcionarios y empleados políticos afiliados al espacio.
El dirigente aseguró además que posteriormente ingresaron nuevos fondos vinculados al financiamiento electoral nacional y provincial, por lo que el monto total cuya rendición hoy se reclama «podría llegar a los 500 millones de pesos«.
«Hasta ahora no sabemos nada. Esperemos que el interventor pueda hacer una auditoría para saber en qué se gastaron esos fondos«, expresó.
Las declaraciones llegan en medio de un escenario extremadamente tenso dentro del PJ local, atravesado por disputas internas, cuestionamientos políticos y la intervención dispuesta por la jueza federal María Servini.
En las últimas semanas también se produjo el desplazamiento de los interventores que habían sido designados por la conducción nacional del partido, encabezada en ese momento por Cristina Fernández de Kirchner.
Ahora, la nueva etapa de intervención quedó bajo la órbita de José Luis Napoleón Gambetta, quien deberá analizar la situación administrativa y financiera del partido.
Pero el reclamo económico no fue el único cuestionamiento lanzado por Medina. El exapoderado también criticó con dureza la falta de normalización institucional dentro del PJ salteño.
«Nunca hicieron actos concretos para normalizar el partido ni convocar a elecciones. Lo único que hicieron fue usar el partido como un sello de goma y designar candidatos a dedo», disparó.
Las declaraciones generaron fuerte repercusión dentro del peronismo provincial, donde desde hace meses existen sectores enfrentados por el control partidario y el armado electoral rumbo a los próximos comicios.
El posible faltante millonario podría abrir ahora una nueva etapa judicial si avanza el pedido de auditoría integral sobre las cuentas del PJ salteño y el destino de los recursos administrados durante la intervención.
Mientras tanto, el escándalo suma incertidumbre dentro de un espacio político que atraviesa uno de los momentos más delicados de los últimos años en Salta.
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