El gremialista Pedro Serrudo denunció que la planilla municipal incluye además al masajista y al entrenador personal del intendente, en plena escalada del conflicto entre ambos.
La disputa entre el intendente Emiliano Durand y el gremialista Pedro Serrudo volvió a subir de tono. Esta vez no se trata de paritarias ni de porcentajes, sino de una denuncia que apunta a la nómina de la Municipalidad de Salta. Según Serrudo, que días atrás recuperó la conducción de la Unión de Trabajadores Municipales, el jefe comunal ubicó en esa planilla a su madre y a su esposa. Hasta ahí, un caso más de nepotismo. Pero la denuncia agrega dos nombres que descolocan: su masajista y su personal trainer también tendrían lugar entre los empleados municipales.
La Municipalidad de Salta, como se sabe, creció en estructura. Coordinadores, secretarios y directores aparecen en cantidades que no registran antecedentes. Sobre ese universo se habla desde hace años de ñoquis. La novedad es que ahora se los describe con categoría VIP. No son militantes de base ni empleados de ventanilla: serían personas del círculo íntimo del intendente, con funciones difíciles de explicar dentro del organigrama estatal. A menos que se considere que el municipio presta un servicio de spa gratuito a la comunidad, cuesta justificar esas contrataciones.
El nepotismo tiene larga tradición en la Argentina. En Jujuy, el gobernador Gerardo Morales contrató a su hermano y a su hijo, aunque en esos casos podía alegarse alguna utilidad administrativa. Aquí, en cambio, la denuncia habla de un masajista y un entrenador personal. Uno podría imaginar que la Municipalidad busca empleados flexibles, pero no de esa manera.
El asunto no termina en la madre y la esposa. Según Serrudo, la esposa de Durand ya tuvo cargos públicos. Fue subsecretaria de Desarrollo Ambiental en la gestión anterior y, de acuerdo con el Boletín Oficial, en 2024 ocupó la Dirección General de Innovación e Inclusión Digital del Ministerio de Economía de la provincia. Al menos en el Boletín no aparece su baja. Si la denuncia se confirma, estaría ocupando o cobrando dos cargos: uno provincial y otro municipal. Esa superposición ya fue advertida en investigaciones anteriores de El Intra Salta.
El blindaje mediático también juega su papel. Mientras medios alineados con el intendente atacan a Serrudo, la mayoría de los salteños no se entera de estas irregularidades. El gremialista responde con la denuncia de los ñoquis VIP, y del otro lado nadie quiere repetir el tema.
Con estos datos, el Procurador General, Pedro García Castiella, podría actuar de oficio por notitia criminis e investigar un posible peculado. Pero el procurador suele actuar de oficio solo cuando el apuntado es el gobernador. En este diario se publicaron varias denuncias que, más que irregularidades, son delitos. Ningún juez ni fiscal se animó a convertirlas en causa. Habrá que ver si esta vez alguien se decide a investigar el desfalco a las arcas provinciales.
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