El San Bernardo “ya no puede solo”: plantean que Salta necesita un segundo hospital de alta complejidad

Francisco Aguilar advirtió en Pasaron Cosas que el hospital concentra derivaciones de toda la provincia y sostuvo que el Papa Francisco podría asumir mayor complejidad y funcionamiento permanente.

El jefe de Cirugía Torácica del Hospital San Bernardo, Francisco Aguilar, advirtió que el principal hospital de adultos de alta complejidad de Salta se encuentra saturado de pacientes y sostuvo que la provincia necesita un segundo establecimiento capaz de absorber parte de esa demanda. “El San Bernardo ya no puede solo”, afirmó.

En diálogo con Pasaron Cosas, el médico cirujano —también jefe del equipo quirúrgico de trasplante renal y quien estuvo al frente del Comité Operativo de Emergencia durante la pandemia— planteó que Salta “ya tiene que tener dos San Bernardos”. Para Aguilar, la infraestructura para avanzar en esa dirección ya existe: “El hospital para hacer el otro San Bernardo está hecho. No hay que inventar nada, está hecho. Es el Papa Francisco”.

La diferencia, explicó, está en la capacidad operativa. Mientras el San Bernardo funciona las 24 horas y dispone permanentemente de anestesistas, cirujanos, personal y quirófanos para responder a emergencias, el Papa Francisco no cuenta actualmente con todos esos servicios funcionando de la misma manera. “El San Bernardo es un hospital que funciona 24 horas, no para nunca”, remarcó.

Aguilar vinculó la saturación con el crecimiento de la población y con la concentración de las derivaciones de alta complejidad. “No podés tener toda la provincia que derive a un solo centro. Eso no está bien”, advirtió. Señaló que otros hospitales del interior cuentan con atención e internación, pero el San Bernardo continúa siendo el único centro público de adultos de alta complejidad con funcionamiento permanente.

A esa presión se suma un cambio en el perfil de los pacientes. Aguilar contó que durante una conversación reciente con autoridades del hospital le señalaron que más del 60% de los internados tenía obra social, pero acudía igualmente al sistema público por falta de prestadores, coberturas insuficientes o dificultades económicas para afrontar coseguros y tratamientos

Aries