La reunión realizada entre diputados, autoridades de SAETA y la AMT dejó al descubierto que nadie tiene claro los números del transporte salteño.
El diputado Sergio López consideró un disparate lo que se le paga a las empresas por cada kilómetro recorrido.
«Me parece un disparate el valor por kilómetro que SAETA les está pagando a las empresas de transporte», afirmó en Infinito FM.
Según explicó, durante la reunión se informó que las compañías cobran alrededor de 3.700 pesos por kilómetro recorrido, una cifra que, a su criterio, no resiste una comparación con otros servicios de transporte.
«Yo conozco los costos de los camiones que llevan producción al puerto. Un camión, con la ganancia incluida, ronda los 2.500 pesos por kilómetro. Acá estamos hablando de un 30 por ciento más», sostuvo.
«Un camión tiene 18 cubiertas trabajando. Un colectivo tiene seis. Un camión mueve 45 toneladas y consume mucho más combustible. Entonces realmente me sorprenden los valores que se están pagando», señaló.
Durante el encuentro, un legislador oficialista consultó cuál era la rentabilidad de las empresas. La respuesta que recibieron fue que el margen de ganancia rondaría entre el 2 y el 3 por ciento.
«Francamente me parece ridícula la cifra presentada», disparó y señaló que los números presentados por SAETA no cierran. «Me parece que hay una situación de abuso por parte de las empresas», sostuvo.
«Estamos hablando de un servicio que se financia en gran parte con plata de todos los salteños. SAETA debería saber exactamente cuánto ganan las empresas. Es inaceptable que no lo sepan», cuestionó.
La sorpresa fue mayor cuando los funcionarios reconocieron que no podían precisar con exactitud la rentabilidad de los concesionarios.
«Nos dijeron que sería aproximadamente epero que eso es una cuestión interna de las empresas. A mí me parece inadmisible que no tengan esa información», insistió.
Al mismo tiempo, indicó que la afectación económica por los viajes nocturnos suspendidos sería mínima en comparación con los fondos que perciben.
«Las pérdidas que ellos denuncian son insignificantes. Estamos hablando de alrededor del uno por ciento. Con esos números no tiene sentido una medida de esta magnitud», afirmó.
«Yo veo esto como un apriete por parte de las empresas al Gobierno de la Provincia», aseguró.
Según su visión, detrás de la reducción del servicio podría haber otros objetivos. «Las empresas están metiendo presión para normalizar pagos o conseguir determinadas condiciones. Evidentemente acá se persigue algo más», señaló.
Opinorte




