La investigación permitió detectar una organización familiar dedicada al contrabando transnacional. Secuestraron cigarrillos, hojas de coca, vehículos, celulares, antenas satelitales y 40 mil dólares.
Un importante operativo federal permitió desarticular a un clan familiar acusado de contrabando transnacional entre Bolivia, Argentina y Chile. La investigación estuvo a cargo de la Unidad de Delitos Fronterizos del Ministerio de Seguridad Nacional y la Unidad Fiscal Federal de Salta.
Según se informó, las tareas de inteligencia comenzaron hace más de un año, con trabajos de campo que permitieron reconstruir el funcionamiento de la organización delictiva.
Los investigadores determinaron que la banda estaba liderada por una pareja y que el resto de los integrantes eran familiares. Uno de ellos habría estado encargado de coordinar la logística y los traslados entre Argentina y Bolivia.
De acuerdo a la investigación, la mercadería de contrabando ingresaba desde Bolivia, era acopiada en Salta y Tucumán, y luego transportada hacia Chile. Para evadir controles, el grupo utilizaba un sistema de comunicaciones satelitales.
En los primeros días de mayo, los uniformados localizaron depósitos clandestinos e interceptaron dos vehículos sobre la Ruta Nacional 34. En ese procedimiento se decomisaron atados de cigarrillos y hojas de coca. Además, cinco personas quedaron supeditadas a la causa.
Esta semana continuaron los allanamientos en Salta y Tucumán, donde se incautó más mercadería de contrabando.
Tras el operativo, las autoridades secuestraron 92.030 paquetes de cigarrillos, 811 kilos de hojas de coca en estado natural, siete vehículos, 17 celulares, dos antenas satelitales, dos handys, artículos textiles y de bazar, además de 40.000 dólares estadounidenses.
La investigación continúa para determinar el alcance total de la organización y posibles conexiones con otras maniobras de contrabando en la región fronteriza.
QPS




