El DT se despidió acompañado por el presidente, Stefano Di Carlo, y el secretario técnico, Enzo Francescoli. «A veces el proceso es insostenible si no hay resultados», explicó.
Apenas 27 partidos duró el sueño más grande de Eduardo Coudet como entrenador. Desde que empezó su carrera en Rosario Central, en 2015, se ilusionó con comandar a River. Tardó más de 11 años en llegar y, en el medio, tuvo pasos por Tijuana, Racing, Inter de Porto Alegre, Atlético Mineiro y Alavés de España. La realidad le dio un golpe tras otro en apenas 176 días y este jueves se despidió del club tras 14 victorias, 5 empates y 8 derrotas. Además, perdió una final ante Belgrano y fue eliminado tempranamente de la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.
«La explicación que tenemos que dar es que esto es fútbol y que a veces las cosas se dan así». Con esa frase se despidió Coudet de River. No fue una conferencia de prensa con posibilidades a preguntas por parte de los periodistas, sino un anuncio del presidente, Stefano Di Carlo, acompañado por el secretario técnico, Enzo Francescoli.
A Coudet, vestido con una remera negra y una gorra del mismo color, se lo notó nervioso y hasta incómodo. «Tuvimos un arranque bueno a nivel deportivo. Pudimos jugar una final y ser primeros en el grupo de la copa. Ya en la segunda parte no hemos arrancado bien. Siempre dije que esto era un proceso, aunque a veces el proceso es insostenible si no hay resultados. Yo mismo me puse los plazos y tengo en claro que en este club hay que ganar y jugar bien», contó Chacho.
Y cerró: «En los últimos partidos encontramos cosas buenas. Los jugadores se iban entendiendo mejor. Aunque no lo pudimos sostener con los resultados. Ayer era un partido para golear y terminamos sin la clasificación. Me encanta la exigencia del club. Soy agradecido a todos, a los dirigentes, a los directivos. Y especialmente con los jugadores. En el tiempo va a dar alegría lo que armamos. El tiempo pone las cosas en el lugar.
Clarín




