Mientras la hipótesis oficial tambalea, la querella descarta de plano un perfil suicida y apunta a inconsistencias que dejan más dudas que certezas.
El caso del excomisario Vicente Cordeyro vuelve a tensar la cuerda de una investigación que, lejos de encaminarse, parece empantanarse en su propia narrativa. Mientras desde algunos sectores se insiste con la hipótesis de un suicidio, la querella, a cargo del abogado Roberto Reyes, salió a cruzarla con dureza: “estamos lejos de pensar en una persona con una mentalidad suicida”, advirtió, dejando en evidencia una grieta cada vez más profunda en la interpretación de los hechos.
El planteo no es menor. La defensa de la familia pone el foco en el perfil de la víctima y en la ausencia de elementos básicos que suelen acompañar este tipo de desenlaces. No hay carta, no hay señales previas claras, no hay un contexto que cierre. Y cuando el contexto no cierra, lo que queda es una escena abierta a sospechas.
Reyes remarcó que la teoría del suicidio parece más una salida rápida que una conclusión sólida. Incluso deslizan que hay aspectos de la reconstrucción que no terminan de encajar, lo que alimenta la sensación de que se está forzando una hipótesis antes que construyéndola sobre pruebas firmes.
“La hipótesis de la fiscalía dice que hubo un suicidio, que Cordeyro dejó su ropa en un lugar determinado, y procedió a suicidarse completamente desnudo y con una zapatilla puesta a modo de chancleta. Eso no condice con la personalidad de Cordeyro, una persona intachable, impecable Y metódica”, cuestionó.
En paralelo, crece el malestar por la falta de definiciones. La causa “está para resolverse, pero no se resuelve”, señaló el letrado en FM Infinito, marcando un ritmo judicial que desespera y una investigación que avanza a los tumbos.
El expediente Cordeyro se mueve en terreno resbaladizo: una versión oficial que pierde consistencia, una querella que redobla la presión y una verdad que, por ahora, parece más lejos que nunca. Porque cuando la hipótesis principal empieza a hacer ruido, todo lo demás también.
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