La relación entre Javier Milei y los gobernadores entró en una etapa en la que las necesidades fiscales y de infraestructura de las provincias se cruzan cada vez más con la agenda legislativa y electoral de la Casa Rosada.
Entre enero y el 31 de julio, 18 gobernadores, dos vicegobernadoras y el jefe de Gobierno porteño ingresaron a Balcarce 50 para reunirse con funcionarios nacionales. En el extremo opuesto, cinco mandatarios no registraron visitas durante ese período.
Los datos surgen de 23.249 registros de ingresos a la Casa Rosada entregados por la Secretaría General de la Presidencia en respuesta a un pedido de Acceso a la Información Pública realizado por Infobae. El relevamiento no incluye posibles encuentros en la Quinta de Olivos.
Pero la cantidad de visitas muestra apenas una parte de la relación entre Nación y las provincias. Detrás de las reuniones aparece una negociación de doble vía.
Los gobernadores llevaron reclamos por la paralización de obras públicas nacionales, el deterioro y mantenimiento de rutas, la caída de transferencias, deudas previsionales y el reparto de Aportes del Tesoro Nacional.
El Gobierno utilizó esos encuentros para otro objetivo: conseguir respaldo para sus iniciativas en el Congreso y explorar acuerdos políticos hacia las elecciones de 2027.
Santilli se convirtió en el puente con las provincias
El funcionario que aparece con mayor frecuencia en esas negociaciones es Diego Santilli, primero desde el Ministerio del Interior y posteriormente como jefe de Gabinete.
Participó en 24 reuniones con gobernadores. Eduardo “Lule” Menem estuvo en otras siete y tuvo mayor intervención en los encuentros de contenido político, especialmente con mandatarios considerados aliados o potenciales socios electorales de La Libertad Avanza. Karina Milei también intervino en parte de esas conversaciones.
El dato ayuda a diferenciar las dos agendas. Santilli aparece principalmente vinculado con recursos, infraestructura y negociación legislativa; Lule Menem, con el armado político y electoral.
Junio fue el mes de mayor actividad, con 17 reuniones con gobernadores, justamente cuando el oficialismo intensificó las conversaciones para conseguir respaldo a los cambios en el sistema de las PASO.
Quiénes tuvieron mayor contacto con la Casa Rosada
El gobernador con mayor cantidad de ingresos fue Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, con cinco visitas entre enero y julio.
Detrás aparecen Rolando Figueroa, de Neuquén, y Leandro Zdero, de Chaco, con cuatro cada uno. Figueroa llevó planteos por infraestructura y obra pública, mientras desde Nación buscaron su acompañamiento a la reforma electoral.
Con tres visitas aparecen Claudio Poggi, Marcelo Orrego, Raúl Jalil y Alberto Weretilneck, además del pampeano Sergio Ziliotto. En el caso de Río Negro, uno de los principales asuntos tratados fue el traspaso de la administración de las rutas nacionales 22 y 151, que finalmente avanzó en agosto.
El mapa tampoco se limita a los gobernadores considerados cercanos. Por Balcarce 50 pasaron mandatarios peronistas como Jalil, Osvaldo Jaldo, Ziliotto y Gustavo Melella, aunque con niveles muy diferentes de relación política con Milei.
Eso muestra que la frecuencia de las visitas no equivale necesariamente a alineamiento político: en varios casos responde a negociaciones por recursos o problemas específicos de cada provincia.
Los cinco gobernadores que nunca ingresaron
La otra cara del relevamiento la constituyen cinco mandatarios que no registraron ingresos a la Casa Rosada entre enero y julio, y para los cuales tampoco se encontraron registros periodísticos o fotográficos de visitas.
Tres pertenecen al núcleo de gobernadores más enfrentados políticamente con Milei: Axel Kicillof, de Buenos Aires; Gildo Insfrán, de Formosa; y Ricardo Quintela, de La Rioja.
También aparecen Elías Suárez, de Santiago del Estero, y Hugo Passalacqua, de Misiones. En estos casos, las relaciones políticas con el oficialismo nacional presentan características diferentes y no pueden equipararse automáticamente con la confrontación que mantienen Kicillof, Insfrán o Quintela.
De las rutas y los recursos a las PASO y las elecciones
El relevamiento adquiere otra dimensión por el momento político en el que aparece. La Casa Rosada necesita a los gobernadores para avanzar con proyectos que La Libertad Avanza no puede aprobar únicamente con sus propios legisladores.
La reforma electoral es un ejemplo. El Gobierno busca eliminar definitivamente las PASO, aunque entre los aliados aparecieron alternativas como una nueva suspensión o la transformación de las primarias en optativas.
A la vez, los mandatarios provinciales necesitan respuestas nacionales sobre infraestructura, recursos y compromisos financieros.
Esa interdependencia explica buena parte del movimiento registrado en Balcarce 50 durante 2026. Los gobernadores entran a la Casa Rosada con una agenda provincial, mientras Milei busca convertir esa interlocución en respaldo parlamentario y, cuando es posible, en acuerdos para 2027.
De esta manera conservamos el dato atractivo de quiénes fueron y quiénes no, pero deja de ser “la nota del ranking”. El eje pasa a ser el intercambio político Nación-provincias y además nos sirve de paraguas perfecto para desprender las dos regionales: Figueroa desde Neuquén y Weretilneck desde Río Negro, sin repetir la nota nacional.
Con información de Infobae




