La joven fue vista por última vez el 11 de septiembre de 2024 en La Caldera, y desde entonces no hay rastros concretos de su paradero
A cinco meses de la desaparición de Jésica Gutiérrez, familiares y amigos se congregaron en las puertas de Ciudad Judicial, en la zona norte de la ciudad, para exigir avances en la investigación y justicia por el caso. La joven, madre y trabajadora, fue vista por última vez el 11 de septiembre de 2024 en La Caldera, y desde entonces no hay pistas concretas sobre su paradero.
Con pancartas y carteles, los manifestantes reclamaron respuestas por parte de la justicia y solicitaron mayor difusión de la imagen de Jésica en puntos estratégicos como la terminal de ómnibus, el aeropuerto y la frontera. «Pedimos celeridad, ya son cinco meses y no tenemos ni una pista, ni un dato certero que nos diga qué pasó ese 11 de septiembre o dónde está ella», expresó María, hermana de la joven.

El caso se ha visto agravado por la muerte de la pareja de la mujer, quien se quitó la vida pocos días después de haber declarado ante la justicia. Además, recientemente circuló un video en el que un hombre asegura haber matado a la joven, lo que generó conmoción entre sus allegados. «El impacto fue terrible, imaginate leer algo así a la mañana. Fue doloroso», relató María, aunque aclaró que no conoce al individuo que aparece en el video.
La familia de Jésica Gutiérrez continúa reclamando medidas concretas y pidiendo autorización para ofrecer una recompensa por información que ayude a esclarecer el caso. «No puede ser que no tengamos nada, que nadie la haya visto. Nadie desaparece en el aire», concluyó María, reflejando la angustia y la frustración de quienes buscan respuestas.
Jésica Gutiérrez mide aproximadamente 1,50 metros, es de tez trigueña, tiene una cicatriz en la pierna derecha y el cabello teñido de rojo. Al momento de su desaparición, vestía un cargo fucsia, un top blanco y una campera negra. La familia y la comunidad siguen esperando que la justicia actúe con rapidez para encontrar respuestas y poner fin a este doloroso misterio




