Boliches en Salta en crisis: aseguran que la recaudación por entradas cayó cerca de un 70%

Mario Delaloye, referente del sector, aseguró en Somos la Mañana que los locales bailables atraviesan una fuerte caída y apuntó contra las fiestas clandestinas y otros espacios que funcionan como boliches sin las mismas exigencias. La actividad de los boliches en Salta atraviesa un momento complicado. Mario Delaloye, referente del sector, habló en Somos la Mañana y aseguró que la caída del consumo, los costos y la competencia con fiestas clandestinas están golpeando de lleno a los locales habilitados. Según explicó, actualmente habría alrededor de ocho boliches declarados como tales en la ciudad de Salta, aunque aclaró que se trata de una estimación. «En la ciudad de Salta calculamos que debe haber unos ocho negocios de este tipo«, señaló. «La recaudación de boletería cayó aproximadamente un 70%» Delaloye aseguró que uno de los momentos más difíciles se vivió durante marzo y que en los últimos meses hubo apenas una pequeña mejora. «Los últimos dos meses no es que haya repuntado, sino que mejoró mínimamente. No sé si llamarlo una mejora o si la gente simplemente se acostumbró a la situación«, explicó. Frente a la caída del público, contó que muchos establecimientos modificaron la forma de cobrar los ingresos. «Prácticamente ya no se les cobra entrada a las mujeres y a los varones se les cobra solamente a una parte de los que ingresan. En boletería, la recaudación cayó aproximadamente un 70%. Hoy la actividad se sostiene principalmente con la barra y una pequeña parte de las entradas«, afirmó. Actualmente, según detalló, una entrada ronda los $15.000. El reclamo por las fiestas clandestinas Uno de los principales planteos del referente estuvo dirigido a los eventos que funcionan sin habilitación específica o que, según denunció, cambian su actividad durante la noche. «Competir con lugares que no pagan nada o con establecimientos que funcionan bajo otro rubro y por la noche se transforman en boliches se hace muy difícil. Nuestra actividad está cada vez más comprometida y podría haber menos locales bailables«, sostuvo. Delaloye aseguró que el sector realizó denuncias, aunque explicó que muchas veces resulta difícil conocer de antemano dónde se desarrollarán esos encuentros. «Muchas veces nos enteramos el lunes de que hubo una fiesta porque ahora se utiliza la modalidad de comunicar la ubicación recién esa misma noche. Se publicita el evento, pero el lugar se informa a último momento, justamente para evitar los controles«, manifestó. Confiterías y canchas de fútbol bajo la lupa El empresario también cuestionó otros formatos que, según su descripción, terminan ofreciendo baile sin funcionar formalmente como locales bailables. «Hay confiterías que trabajan durante la tarde y la noche y después de las 12 se transforman en boliches. También están las canchas de fútbol con los llamados ‘terceros tiempos’, donde termina el partido y después se arma un baile«, aseguró. Delaloye planteó que la diferencia está en los controles y obligaciones que tienen los establecimientos habilitados específicamente para la nocturnidad. «A nosotros nos exigen contratar policías de acuerdo con la capacidad del local. Tenemos muchos requisitos, costos e impuestos, además de gravámenes como SADAIC y AADI-CAPIF. Con toda esa estructura es muy difícil ofrecer una entrada barata«, explicó. La advertencia por la seguridad El referente también puso el foco en los riesgos que, a su entender, pueden existir en encuentros sin controles. «Un lugar controlado te da cierta seguridad. Si una persona se desmaya o tiene algún problema, hay policías y un esquema preparado para intervenir. En los locales bailables se exige un policía cada 100 personas«, sostuvo. «Cambió todo» en la noche salteña La conductora también le consultó si el problema podría estar relacionado con un cambio en las costumbres de quienes salen de noche. Delaloye reconoció que la nocturnidad cambió y planteó que la normativa debería actualizarse para adaptarse a los nuevos formatos. «El código nocturno es bastante viejo. Si se actualiza, tendría que establecer claramente cómo funcionan las confiterías, hasta qué hora pueden abrir, qué corresponde a un local bailable y qué reglas tienen los eventos«, señaló. Según explicó, actualmente conviven fiestas masivas, eventos electrónicos, locales bailables, confiterías y encuentros informales con características muy distintas. «Cambió todo. Según el estilo de música cambia hasta qué hora se queda la gente y también cambia el tipo de consumo«, resumió. Temor por la temporada de primavera y verano Delaloye advirtió que el escenario podría volverse aún más complejo con la llegada de los meses de mayor actividad nocturna. «Esto se puede multiplicar porque recién está comenzando la temporada de primavera-verano«, sostuvo. Desde el sector reclaman mayores controles sobre los eventos no habilitados y una actualización de las reglas que regulan la noche salteña para que todos los espacios que ofrecen actividades similares tengan exigencias equivalentes. QPS