Fue asesinada el 27 de enero de 2017 en su casa de Vaqueros. La Justicia confirmó al autor material, pero murió antes del juicio. Aún se busca identificar a un segundo ADN hallado en la escena.
El 27 de enero de 2017, entre las 12.30 y las 13.30, Jimena Beatriz Salas, de 44 años, fue asesinada con decenas de puñaladas en el living-comedor de su vivienda, ubicada sobre calle Las Virginias, en el barrio San Nicolás, en Vaqueros.
Tres investigaciones y un derrotero judicial
La causa atravesó al menos tres etapas investigativas. En la primera, encabezada por los fiscales Pablo Paz y Rodrigo González Miralpeix, se sostuvo la hipótesis de un robo seguido de homicidio. En la escena se recolectaron dos perfiles genéticos masculinos, identificados como «Hombre 1» y «Hombre 2», que hasta entonces no tenían identidad.
Con el avance de las pesquisas, el caso viró hacia la hipótesis de un crimen por encargo. En ese contexto, en 2019 fue detenido Sergio Vargas, un vendedor ambulante, y también se imputó al viudo, aunque por encubrimiento. Sin embargo, en mayo de 2021, ambos fueron absueltos por el Tribunal de Juicio, cerrando sin resultados la segunda etapa.
La pista del ADN y los hermanos Saavedra
La tercera investigación retomó las pruebas originales y derivó en la imputación de los hermanos Javier Nicolás, Carlos Damián y Adrián Guillermo Saavedra. El ADN de Javier Nicolás Saavedra, alias «Chino», coincidió de manera concluyente con el perfil genético «Hombre 1» hallado en la escena del crimen.
Cuando todo parecía encaminarse a una sentencia histórica, Javier Saavedra falleció días antes del inicio del juicio oral, lo que extinguió la acción penal en su contra.
El fallo: autor confirmado, pero sin condenados
En noviembre de 2025, el Tribunal de Juicio, presidido por el juez José Luis Riera e integrado por Mónica Faber y Maximiliano Troyano, dictó sentencia. Allí se confirmó con certeza que Javier Nicolás Saavedra fue el autor material del femicidio, pero se dispuso su sobreseimiento por haber fallecido.
En la misma resolución, los jueces absolvieron a Adrián Guillermo y Carlos Damián Saavedra por el beneficio de la duda, dejando a la causa sin culpables condenados.
Una causa que sigue abierta
El fallo ordenó al Ministerio Público Fiscal continuar la investigación para identificar a una segunda persona, cuyo ADN masculino («Hombre 2») fue encontrado en la escena del crimen y aún no ha sido identificado.
El abogado de la familia Salas, Pedro Arancibia, sostuvo que la sentencia permitió un esclarecimiento histórico del hecho al confirmar la autoría material, aunque remarcó que la búsqueda de justicia plena continúa, insistiendo en la responsabilidad de los otros imputados como partícipes secundarios.
Nueve años después, las preguntas siguen
A casi una década del femicidio, Jimena Salas sigue esperando justicia. El móvil del crimen, la identidad del segundo ADN y las responsabilidades penales pendientes continúan siendo interrogantes abiertos, mientras la causa transita instancias de casación.
El caso permanece como una herida abierta para la sociedad salteña, que aún reclama verdad, condenas y respuestas definitivas ante un crimen cometido con extrema violencia y crueldad.
QPS




