¿Qué paso los más de 300 efectivos federales traídos para copar la frontera, los drones y los dispositivos de alta tecnología? La droga cada vez está más cerca, se choca en la casa de la ciudad, como en Villa Floresta. ¿Y el gobernador?
Pasaron ya tres meses del anuncio rimbombante de nuestro gobernador, Gustavo Sáenz, en diciembre pasado en Aguas Blancas. “No sólo tenemos Prefectura, sino que además las fuerzas federales y la Policía de Salta contarán con recursos y la tecnología necesaria”, resaltó.
Habló de “drones, escáner, radares, cámaras, vehículos”. Y afirmó que no eran solo “especulaciones” y “no son palabras”. Un mes antes, incluso fue aún más explícito: “No daré un paso atrás en la lucha contra el narcotráfico y seguiremos dando todas las batallas que sean necesarias. No me amedrentan”.
Fue en el contexto de un supuesto ataque mediático en su contra, del cual se valió, al parecer, para evadir las explicaciones. “Atacan porque estoy peleando seriamente contra el flagelo del narcotráfico”, algo que, a decir verdad, no se advierte, púes desde diciembre hasta la fecha, los cargamentos de drogas, ya sea cocaína o marihuana, no dejaron de pasar, aún con los más de 300 efectivos federales en la frontera.
Hoy, lejos de aquellos anuncios, las organizaciones narcocriminales dan cuenta de que aquellos anuncios no le hicieron ni cosquillas, pues no pararon ni un día de pasar droga de Bolivia a nuestro país, a través de Aguas Blancas, donde Sáenz ordenó hacer un alambrado de 200 metros, que el costará a los salteños 36 millones de pesos, creído de que con ellos detendrá a los narcos.
La droga pasa a diario, en autos, camionetas, camiones, colectivos, motos por la ruta 68 a Cafayate. Oculta en el chasis, en los paragolpes, dentro del tanque de combustibles, en el interior de los neumáticos y, a veces, a simple vista, en vehículos conducidos por gendarmes, policías, bomberos y hasta paramédicos.
En Villa Floresta
Anoche, sin ir más lejos, dos vehículos llegaron al acceso a Salta, uno que iba como coche puntero y el otro con la droga, o sea el transportista. El primero fue detenido, mientras que el otro, un VW Senda, emprendió la huida por Villa Floresta y terminó incrustado en la pared de una casa, en calle Allende casi esquina Delgadillo.
En el primer auto, se halló un paquete de marihuana, mientras que, en el otro, el que se estrello y casi le costó la vida al conductor, había 60 paquetes más de droga, o sea, un total de más de 60 kilos, que habría provenido de La Quiaca e iba en dirección al sur del país.
Por el hecho siete personas fueron detenidas, una de ellas una mujer, quienes quedaron internados. El procedimiento alteró no sólo a los vecinos de esa zona, sino a todos los salteños, quienes ven como -poco a poco- los estragos del narcotráfico comienza a tocar la puerta de casa.
Ya no se piensa solo que Orán puede ser Rosario, sino que la misma ciudad tampoco está exenta de serlo. Anoche, todos los medios se dieron cita en el lugar donde se estrelló el auto con la droga, los vecinos rodearon el lugar, pero nadie vio al gobernador ni a ningún funcionario de la cartera de Seguridad.
Caramelos
Tampoco fue visto el Procurador General de la Provincia, Pedro García Castiella, llamado al silencio después de su última conferencia de prensa, la que terminó en un fracaso. Fue uno de los funcionarios que se autoerigió como un luchador del narcotráfico, aunque no se le conocen laureles en la materia.
Tal vez estará ocupado en tratar de averiguar cuáles son los puestos que venden caramelos hechos de cannabis, como lo afirmó el ministro de Salud, Federico Mangione, quien lanzó la novedad en busca de que Salta tenga su propia agencia de registro de marihuana medicinal.
En la última semana, y para hacer un breve repaso, por Salta pasaron poco más de 300 kilos de cocaína. La mitad de esa cantidad, atravesó la provincia en un camión cargado de bananas, otros 95 kilos fueron hallados en Aguaray, tras una mexicaneada entre bandas, otros 60 kilos iban en un doble fondo de la caja de una camioneta, en el paraje Cauchari, en San Antonio de los Cobres.
En el Naranjo, en Rosario de la Frontera, otros 41 kilos de cocaína viajaban en un camión, mientras que, en Aguaray y Pichanal, gendarmería nacional incautó otros 44 kilos, en distintos procedimientos, entre algunos de los procedimientos más destacados.
El Intra




