Violencia de género, acoso y deudas: candidato a Senador cuestionado por todos, excepto por el oficialismo

El saencismo no solo hace la vista gorda, sino que respalda a un candidato con un prontuario lleno de denuncias: Sergio Salvatierra, exintendente de Güemes, postulado como senador por el oficialismo, no solo arrastra un pasado de violencia de género, sino que además se enfrenta a denuncias de deudas alimentarias y actos de acoso hacia su exesposa. 

El intendente Kety Rosso, en declaraciones a Infinito FM, dijo: “Una persona que tiene un juicio por violencia de género, otro por deuda alimentaria, y tantas otras cuestiones, no debería ser candidato”.

Salvatierra según se supo mandó a desalojar a su esposa de la vivienda que ocupaban y la dejó con sus hijos en la calle. Tiene una permietral impuesta, la cual incumplió pese a una orden de restricción judicial que le prohíbe acercarse a menos de 300 metros de su ex pareja.

Ese es el curriculum de una de las caras del Grand Bourg. Es tal la impunidad  que se da el lujo de tener un candidato con este tipo de antecedentes en sus sus filas. El oficialismo cada vez es más obvio. No le importa nada y ahora apuesta por Salvatierra.

“¿Qué nos está diciendo el gobierno al postular a alguien como Salvatierra?”, se preguntó Rosso, y agregó: “Es una contradicción brutal, porque mientras algunos de nosotros nos seguimos esforzando por dar una imagen de ética y trabajo, ellos postulan a un hombre con un historial tan oscuro que podría competir por el puesto de ‘más cuestionado’ en el Congreso.”

«Este hombre ha desalojado a su esposa con sus hijos de la casa y luego la ha acosado, mientras sigue manteniendo una actitud de impunidad. Que el oficialismo lo elija como candidato es una falta de respeto para toda la ciudadanía, especialmente para las mujeres y niños que padecen situaciones similares», agregó.

«Estamos hablando de una persona  que debería estar rindiendo cuentas ante la justicia, no aspirando a un cargo público», recalcó y sostuvo que «Salvatierra tiene un prontuario de violencia y acoso, y aún así lo postulan. Esto no es política, es complicidad. Y lo peor de todo es que nadie en el oficialismo parece importarle».

Y finalizó: «Lo más indignante de todo es que no hay nadie que se haga cargo de esta terrible decisión».