Variante Ómicron en la Antártida

Parte del contingente que trabaja en el extremo sur está contagiado

La variante Ómicron empezó a dispersarse por todos los extremos del planeta, confirmando aún más el pronóstico de los infectólogos sobre su alta contagiosidad. En este caso, la cepa llegó hasta la Antártida, más específicamente en la estación polar de bandera belga, Princess Elizabeth. De los 25 científicos, más de la mitad resultó positivo de COVID-19.

El diario belga Le Soir confirmó la noticia, aunque también informó que ninguno de los infectados presenta síntomas graves. El itinerario del contingente para viajar a la Antártida comenzó en Bélgica. Antes de partir hacia la estación, se hicieron un test PCR previamente a abordar el vuelo hacia Sudáfrica, el lugar de origen de la variante más nueva.

Allí, los investigadores estuvieron en cuarentena por 10 días. Posteriormente, viajaron a Ciudad del Cabo, no sin antes someterse a otro test de coronavirus. Siguiendo protocolos estrictos, fueron testeados antes de dejar la capital de Sudáfrica. Cuando llegaron a la Antártida nuevamente todos dieron negativo a cinco días de su arribo.

Origen del brote

El brote comenzó cuando uno de los científicos dio positivo de COVID-19 a los siete días de arribar a la estación, el 14 de diciembre. Fue rápidamente aislada pero las pruebas revelaron que otras dos se habían contagiado, de manera que fue inevitable que, al menos, dos tercios de las 25 personas se infectaran con la variante Ómicron. Además de ellos, hay dos médicos de emergencia en el lugar, que no permitirán nuevos arribos hasta que todos se recuperen.

Todos los miembros del contingente habían recibido al menos dos dosis de la vacuna y habían dado negativo a la salida hacia la base polar. Según un virólogo consultado por la Secretaría Polar belga, es alta la probabilidad de que la infección en la estación polar sea causada por la variante Ómicron del coronavirus, dado que representa el 99% de los casos en Sudáfrica.

Fuente: EI