Hace solo ocho meses atrás, en una entrevista concedida al periodista Luis Novaresio, el exgobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey afirmaba con gran convicción que no sería candidato en las próximas elecciones federales porque «estaba en otra etapa de su vida».
«Cuando quise ser candidato, fui tres veces Gobernador, dos diputado nacional, fui diputado provincial, hice todo eso. Estoy por ahí en otra etapa de mi vida que quiero ayudar [a otros] a serlo», dijo en aquella ocasión un Urtubey muy seguro de haber hecho «todo lo que tenía que hacer en Salta», cuando se lo propuso.
El «todo» incluye lógicamente un enorme daño al erario (desparecieron 600 millones de dólares para obras públicas que se convirtieron en deuda) y el legado de una herencia moral envenenada con el caso aún irresuelto de las turistas francesas, por no mencionar sino solo dos de los miles de descalabros que dejaron sus doce años de desgobierno.
«Yo estoy trabajando particularmente en mi provincia para que tratemos de que la voz de los salteños se haga escuchar […] lo que no significa que vaya a ser candidato», ha dicho Urtubey a su entrevistador.
El mismo Urtubey le dijo hace ocho meses a Novaresio: «Si yo digo ‘yo quiero construir un frente abierto, plural, democrático, que vengan todos’, pero si el candidato soy yo, entonces no es ni abierto, ni plural ni democrático, vos querés que laburen para vos».
Su coalición política, con él a la cabeza, «no es ni abierta, ni plural, ni democrática», y no porque lo digan sus detractores, sino porque el mismo lo ha dicho hace ocho meses atrás.
Hoy ese frente que impulsa Urtubey (y que en principio estaba pensado para lanzar a «otros»), lo tiene a él como único candidato. «Vos querés que laburen para vos». Otra vez, lo dijo él, no sus enemigos.
El mismo Urtubey que se declaró, no una sino decenas de veces, «saciado» de cualquier apetito político en Salta (a la que incluso ha llegado a mirar por encima del hombro), el mismo que se refugió en la farándula y presentó a sus comprovincianos como un político «amortizado», ha traicionado una vez más su palabra y será candidato, según el «para construir» y no para ir contra nadie, aunque claramente ha dicho en su lanzamiento que será candidato para enfrentar al presidente Milei.
El próximo 6 de septiembre, Urtubey cumplirá 56 años: la misma edad que tenían aquellos a los que él quería expulsar de la política en 2005 «por viejos».
Como dice en la entrevista, «estamos perdidos»




