Crece la tensión en la frontera norte. Chalaneros de Aguas Blancas y Bermejo se enfrentan por el ingreso de una nueva cooperativa. La Prefectura intervino y hubo demoras en los cruces.
La directora nacional de Vigilancia, Control de Fronteras, Hidrovía y Centro de Monitoreo, Virginia Cornejo, afirmó que el control en la frontera norte llegó para quedarse y que no se desviarán del ámbito que les corresponde. Estas declaraciones surgieron tras la tensión generada por una nueva cooperativa de chalaneros en los muelles de Aguas Blancas y Bermejo, que llevó a la intervención de las prefecturas navales de Argentina y Bolivia y a la suspensión temporal de los pasos fluviales.
El servicio de transporte fluvial que utilizan cientos de turistas argentinos para cruzar desde Aguas Blancas hacia Bermejo, y regresar con productos más económicos, ha sido históricamente manejado por cooperativas de ambos países. Sin embargo, la aparición de esta nueva cooperativa, conformada mayoritariamente por personas con ciudadanía boliviana que obtuvieron DNI argentinos sin residencia efectiva, alteró ese equilibrio. Los chalaneros de Aguas Blancas los calificaron como «argentinos truchos».
Por su parte, los chalaneros de Bermejo denunciaron que la llegada de esta cooperativa los desplazó en las reglas de circulación y en los lugares de amarre en suelo argentino. Ante estas quejas, la autoridad naval boliviana inició el secuestro de embarcaciones, generando malestar y confusión.
La Prefectura Naval Argentina, por su parte, restringió los desembarcos desde Bermejo y aumentó los controles sobre las embarcaciones. Esta medida, que molestó a los chalaneros bolivianos, puso en evidencia la informalidad y falta de habilitación en el servicio fluvial.
Cornejo respaldó las acciones de la Prefectura Naval y sostuvo: «Nuestro foco está en la lucha contra el narcotráfico, la trata, el crimen organizado y el terrorismo». Añadió que no entrarán en polémicas que desvíen la atención de las fuerzas federales desplegadas en Aguas Blancas como parte del Plan Güemes, que busca enfrentar amenazas vinculadas a la seguridad nacional y el terrorismo transnacional.
En días previos, Cornejo se reunió con chalaneros de Aguas Blancas y transmitió sus preocupaciones al ministro de Gobierno, Ricardo Villada, solicitando la intervención del organismo provincial para el registro de cooperativas. Destacó la buena disposición de Villada y reafirmó que el Plan Güemes implica esfuerzos coordinados entre Nación y Provincia desde su inicio.
Esta semana, la funcionaria también se reunió con Paola Alani, coordinadora de la Aduana de Orán, para agilizar los controles en los pasos habilitados. Explicó que los trámites migratorios y aduaneros en el lado boliviano sufren retrasos por falta de personal, lo que genera largas demoras. «El objetivo es un sistema integrado que permita procedimientos más ágiles y online en ambos países», afirmó Cornejo a El Tribuno. Actualmente, debido a estas demoras, muchas personas optan por cruzar por pasos no oficiales.
Otro problema en la frontera es la ocupación irregular de tierras y construcciones ilegales en la zona de seguridad cercana a la Ruta Nacional 50. Cornejo se reunió con funcionarios de la Justicia Federal y Vialidad Nacional para avanzar en medidas concretas. Ya se han iniciado intimaciones para enfrentar esta situación.
QPS




