Este 20 de febrero se cumplieron cuatro años de la desaparición de Gastón Sanz en Salta. El joven había salido a caminar por el río Castellanos y nunca regresó.
La herida sigue abierta. Ya pasaron cuatro años desde que Gastón Sanz salió de su casa y no volvió más. Su desaparición paralizó a Salta, generó rastrillajes masivos y dejó una larga lista de dudas que todavía no tienen respuesta.
Gastón tenía 32 años cuando fue visto por última vez, el 20 de febrero de 2022. Estaba terminando la carrera de Abogacía y, según contó su madre, ese día le dijo que se sentía «estresado» y que iba a caminar por la zona del río Castellanos. Nunca regresó.
Un caso que marcó a la provincia
El nombre de Gastón se suma al de otras desapariciones que golpearon fuerte a Salta, como la de María del Carmen Cash, desaparecida hace más de 13 años, o la de Jésica Gutiérrez en La Caldera.
En el caso de Sanz, desde el primer momento su padre, Andrés Sanz, tomó la posta. Recorrió medios, organizó búsquedas y pidió que el caso no quedara en el olvido.
Gastón padece trastorno bipolar, una enfermedad que provoca cambios extremos en el estado de ánimo y la energía. En su momento, su padre explicó: «Por ahí siquiera ni sabe dónde está ni cómo se llama, ni si quiere volver a su casa. Es algo que tenemos en contra, porque no está consciente de su realidad y por eso no quiere volver a su casa».
Esa condición fue tenida en cuenta por los investigadores desde el inicio.
Recompensa y cambio de fiscal
En octubre de 2022, el Gobierno provincial anunció una recompensa de 2 millones de pesos para quienes aportaran datos certeros. El plazo se extendía hasta el 31 de enero de 2023. Hoy no está claro si esa recompensa sigue vigente.
Desde el año pasado, la causa pasó a manos del fiscal penal Daniel Escalante, de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas de Rosario de Lerma.
Según contó Andrés, el nuevo fiscal le aseguró que el trabajo «empezará de cero» y que ya se realizaron nuevos rastrillajes con apoyo del Ejército y colaboración de Interpol.
«El nuevo fiscal me dijo que el trabajo se empezará de cero. Y retomó con un importante rastrillaje con ayuda del ejército y la colaboración de Interpol», indicó.
El padre también cuestionó que en los primeros días no hubo, a su entender, una investigación adecuada.
Una prenda y más incertidumbre
En los últimos meses, el hallazgo de una prenda que podría pertenecer a Gastón volvió a encender la esperanza y la angustia. La pieza fue enviada a peritaje y la familia espera resultados.
«Sigo confiando en que lo vamos a encontrar, pero también necesitamos que, si alguien encuentra restos o alguna pista en la zona, lo diga», expresó Andrés.
Y agregó, con la voz quebrada: «Solo quiero saber qué pasó. No puedo vivir con esta incertidumbre. Sigo adelante solo por mis otras dos hijas».
El pedido que no cesa
A cuatro años de su desaparición, la familia insiste en que la búsqueda no se detenga y pide que cualquier dato, por mínimo que sea, sea informado a la Policía o a la Fiscalía.
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