La causa contra Chibán, que había sido iniciada por una denuncia por violencia institucional.
La reciente decisión de la justicia salteña de archivar la causa penal presentada contra Sergio Chibán, presidente de la Agencia Salta Deportes, volvió a encender el debate político y judicial en la provincia. La causa, que había sido iniciada por una denuncia por violencia institucional y presuntos manejos irregulares de fondos, fue cerrada sin avanzar en una investigación más profunda. Esto provocó fuertes cuestionamientos a la Justicia por parte de la denunciante y su defensa.
La denuncia original fue presentada hace varios meses por Débora Sánchez, dirigente vinculada al voleibol salteño y presidenta de la Asociación Salteña de Vóley. Según su relato, la convocatoria a una reunión con funcionarios del Estado, entre ellos Chibán y el exjugador de voleibol Marcos Milinkovic, tuvo como propósito presionarla para que aceptara un esquema de manejo de fondos públicos destinados al deporte provincial. Sánchez sostuvo que se negó a firmar documentos y que, a partir de ello, fue objeto de intimidaciones y expresiones de violencia verbal, por lo que señaló coacción y violencia institucional.
Críticas a la decisión
El abogado de la denunciante, Pedro Guillén, fue uno de los que criticó con dureza el cierre de la causa. Según señaló, la investigación no incorporó pruebas clave ni citó testigos propuestos por la defensa. Además, la decisión de archivar no fue notificada formalmente a la denunciante ni a sus abogados. Guillén describió el episodio como un cuadro de “violencia institucional” y afirmó que la defensa continuará impulsando acciones en otras instancias, incluyendo el fuero civil, con la esperanza de que la decisión pueda ser revisada.
Pese al archivo de la causa penal, las medidas de protección a favor de la denunciante, como la restricción de acercamiento y la entrega de un botón antipánico, continúan vigentes. Sánchez también manifestó que la situación generó un año de angustia y aislamiento, y expresó su malestar por lo que considera un silenciamiento de su trabajo en la asociación deportiva.
Además de las denuncias por violencia y coacción conta Chibrán, también habían surgido cuestionamientos sobre la forma en que se gestionaban recursos públicos destinados al voleibol salteño. Incluso, se había abierto un planteo sobre la distribución de subsidios por millones de pesos y posibles irregularidades en ese manejo.
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